El gobierno nacional decidió meter mano en la plata de los jubilados y usar dinero de Anses para refinanciar deudas del Estado. El Tesoro colocó al organismo previsional letras en pesos y dólares por casi 900 millones de dólares. La excusa para adoptar la medida es que se cerraron las opciones de crédito voluntario y el último desembolso del FMI está garantizado recién para octubre.