La jueza de Ejecución Penal Gladys Olavarría advirtió que, desde el 19 de junio, los internos del Pabellón 5 de la Alcaidía comodorense han recurrido a un habeas corpus colectivo manifestando distintas irregularidades que aparentemente agravarían su situación de detención, todas con miras a volver a obtener el beneficio de la prisión domiciliaria que fuera dispuesto oportunamente por el juez Jorge Odorisio, medida que resultó adecuada para resolver la problemática de calefacción el 2 de junio y que fuera solucionada en su totalidad.
No obstante, la magistrada les recordó que luego presentaron habeas corpus que fueron desechados por los jueces Martín Cosmaro, Daniela Arcuri y Raquel Tassello. Incluso, ella misma constató en el pabellón la inexistencia de dichas falencias edilicias y que el único daño observado en el sector de inodoros fue producto del accionar humano de los propios internos que le habían sacado los tornillos que lo fijan al piso y habían trabado el botón de agua de desagüe.

Obstruían cañerías con basura

El 4 de setiembre los detenidos presentaron un nuevo habeas corpus donde nuevamente refieren problemas edilicios, por problemas de calefacción, luz, deterioro del piso, agua potable, asistencia médica (argumentos que también fueran mencionados en los anteriores habeas corpus).
En dicha oportunidad la jueza Mónica García declaró parcialmente admisible el habeas corpus con el objeto de solucionar la iluminación del pabellón y liberar las cañerías, intimando a los internos del pabellón a que eviten obstruir con alimentos y basura las cañerías mencionadas. García rechazó el habeas corpus en lo que refiere a la petición de salidas transitorias y libertad condicional.

Viveza criolla

La conclusión de la jueza de Ejecución es que “los internos recurrieron a distintas y numerosas oportunidades a la vía de habeas corpus con el único objeto de obtener la libertad anticipada fuera de los parámetros legales” rompiendo el inodoro y obstruyeron las cañerías.
Incluso se conocieron en las últimas horas los resultados de las muestras de agua que la Municipalidad hizo en sus laboratorios y constatan que es apta para consumo humano, descartando algún tipo de contaminación, como los detenidos aseguraban.