Por Juana de Arco*

Este lunes viajaron a Buenos Aires raudos y envalentonados luego de superar la ´semana trágica´, el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni y su ministro de Economía, Oscar Antonena. A sabiendas que el viernes el gobierno provincial tiene el mayor desembolso salarial, un escalón que alcanza los 1600 millones de pesos, y que de no moverse rápido parecería casi imposible que se pueda cumplir, porque hasta ayer el dinero no estaba.
Confirmado el fin de semana que el gobierno nacional recibiría a los funcionarios luego de los ásperos cruces mediáticos con diferentes actores, desde Chubut los referentes en tránsito guardaban cierta esperanza que no fuera una reunión más, apenas de acercamiento con el mediador estrella, el ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio. Sin embargo todo indica que la gestión no fue ´positiva´ en términos de dinero constante y sonante y que apenas pudieron ´hablar por teléfono´ con Frigerio. Tanto fue el traspié, que el silencio oficial desde el área de Información Pública priorizó algo de data de la reunión política con actores del Frente de Todos, a un reporte concreto sobre los resultados de la gestión gubernamental. O sea, hicieron agua.
Extraoficialmente se supo que Nación estaría altamente sensibilizada por los recurrentes embates verbales de Arcioni que sigue echando ´nafta al fuego´ y reclamándole a Nación mayores esfuerzos y aportes para Chubut. “Parece no entender que tenemos veinticuatro provincias que atender y no se puede hacer excepciones por más que tengan un problema extremo por mala administración propia”, reprochan desde el ministerio más conciliador que tiene Macri, por lo que es bastante fácil entender lo que opina el resto del gabinete de Cambiemos.

Nadie le cree nada

El mayor problema de vínculo es que Cambiemos en general y Macri en particular no le cree nada a Arcioni. En principio porque saben que responde a ojos cerrados a la escuela del tigrense, socio y amigo, Sergio Massa. Uno que se ganó el ´nariguetazo´ mayor por los juegos de alianzas y contra alianzas políticas, haciendo todo lo contrario a lo que fue diciendo. “El kirchenrismo es mi límite”, es una de las frases célebres de Sergio que quedarán en la historia.
Con Arcioni no tienen ni siquiera la consideración política de confrontarlo por falta de proyección nacional, pero les ha molestado sobremanera la falta de palabra recurrente en el marco de su responsabilidad institucional. “Es más peligroso que Massa al fin y al cabo”, dicen experimentados voceros de la Rosada.
El uso de la mentira o de las medias verdades por parte del gobernador, ha convertido su figura, no sólo para los estatales chubutenses, sino también para gran parte de los funcionarios nacionales en el «Marianocho» de turno. Un apodo que fusionó primero graciosamente, pero luego peligrosamente, al enmaderado e inofensivo Pinocho, con nuestro aguerrido y victimizado Mariano Arcioni.
Esta desconfianza nacional sobre Arcioni no viene de ahora, sino de larga data. Una anécdota muestra a las claras que así es. Cuando por ejemplo vino Mauricio Macri a Puerto Madryn con una importante comitiva de funcionarios en enero pasado, hubo un acto tan reservado como llamativo, donde el exministro de Economía, Nicolás Dujovne se sacó una foto en un rincón oscuro del hotel, rubricando una firma junto a Arcioni. Antes el ministro Dante Sica había sido conducido ´a las chapas´ hasta Rawson por un chofer designado al azar en un vehículo oficial que le proveyeron, para que el escribano de Gobierno certificara cierta documentación. No había sin embargo anuncios de aportes ni mucho menos ya que el oficialismo venía a bancar el acto del PRO a nivel provincial. Toda esta improvisación tenía un solo sentido se supo después, y era hacerlo salir en la foto de la firma a Arcioni y hacerle poner ´el gancho´ efectivamente, ya que no era la primera vez que los había ´cameleado´ con anticipos o negociaciones financieras que después desconocía.
Así las cosas, y descubiertos en la consumación misma del acto por los periodistas atentos, oficialmente el gobierno de Chubut salió a explicar que “La rúbrica entre el gobernador del Chubut, Mariano Arcioni, y el ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, fue por la refinanciación de 700 millones de pesos de la deuda que mantiene la Provincia con el Fondo Fiduciario Federal….lo cual no implica un ingreso de dinero líquido al Estado”…etc.
Y de estas anécdotas dicen que hay cientos. “Arcioni no cumple su palabra, y lo que es peor, miente…”, precisó un alto asesor de Economía que repite un eslogan ya trillado: “Arcioni gestiona tarde y mal” y que se basa en el alto nivel de confrontación que suele elegir el gobernador cuando en realidad está en un estado absoluto de debilidad institucional y política.

El round con Finocchiaro

Para Nación, Arcioni ya se ha convertido casi lo que en el fútbol se conoce como “un pelotazo en contra”. Los recurrentes embates en los momentos menos indicados como por ejemplo cuando hundió la confianza de los mercados con el ´presunto´ error de la palabrita “refinanciar” en lugar de “reestructurar”, pero después que cayeron estrepitosamente los bonos provinciales una presunta sola empresa se quedó con la mayor cantidad de acreencias de Chubut; o como cuando vino al territorio el ministro de Transporte y el gobernador comenzó a ´chusearlo´ con la inconveniencia de la quita de subsidios, en un momento donde la negociación con el FMI estaba agarrada con pinzas. En fin, ejemplos sobran, lo que en lugar de posicionar a la provincia como una pulseadora política con altura, el acrionismo se convirtió en un ´tira bombas´ experto en quemar naves.
Tanto molesta la ´inoportunidad´ del escribano que la semana más complicada por la muerte de las docentes, el ministro de Educación de Nación, no tuvo piedad con sus declaraciones.
“En Chubut no hay un conflicto docente, sino que hay un conflicto con los estatales de toda la Provincia porque el gobernador Arcioni fue por su reelección y otorgó un aumento que le permitió ganar la elección pero que no puede pagar”. “El gobernador Arcioni se comprometió con Frigerio y conmigo a que, efectivamente, iba a pagar los salarios a los docentes y con plata que tenía en la Provincia le iba a pagar a los demás estatales. El 10 de septiembre se transfirieron $500 millones; el 11 otros $500 millones; el 12 otros $100 millones; y el 13 otros $127 millones. Da 1.227 millones, más 500 millones que tenía la provincia. Así, estaba todo saldado. Nunca supe porqué el gobernador no pagó. El gobernador faltó a su palabra con nosotros y hoy ha faltado a la verdad diciendo que el Gobierno Nacional no le ha enviado los fondos. De hecho, yo hablé con los sindicalistas y les dije todo para que sepan que Nación cumplió con su parte, y con el adelantamiento de fondos… (…) la verdad objetiva es que Nación socorrió a la Provincia como pidió el gobernador y esa plata no fue donde tenía que ir y Arcioni me lo dijo a mí en la cara”, estampó Finocchiaro en diálogo con Fernando Bravo.
La tensión, además de las mentirillas en cuestión, ocultan otra verdad. Y es que con este grado de ´incendio´ en el ámbito docente, que escaló peligrosamente a CETERA y SUTEBA, pone en peligro hasta las elecciones del 27 de octubre próximo, si se considera que en Chubut hay más de doce escuelas tomadas, y un buen número de docentes que suelen actuar como fiscales de mesa están en pie de guerra con la política toda.

La verdad de la milanesa

En ese marco de desencuentros, es que Arcioni y Antonena solo pudieron hablar por teléfono con Frigerio y no se sabe si mucho más con algún otro funcionario de Nación. Y es absolutamente entendible, ya que el ministro del Interior, tiene sus propia mega-preocupaciones de caja además de su agitada agenda como para ocuparse de las ´histerias´ recurrentes de los funcionarios chubutenses. Ayer mismo Frigerio lanzó una serie de mensajes hacia afuera, asegurando que el gobierno cumplió con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y «merece» que el organismo «también cumpla» y disponga antes de fin de año el desembolso del tramo pendiente. O sea que si Arcioni fue por 1.600 millones de pesos Frigerio andaba detrás de 5.400 millones de dólares, por lo que es para disculpar que no se distraiga con ´dimes y diretes´.
De hecho, el entrerriano es de pocas palabras, pero claras. El viernes por ejemplo dijo casi todo lo que tiene para decirle a Arcioni y como si fuera poco las publicó en la página del Ministerio del Interior, afirmando que el Gobierno nacional está “preocupado y ocupándose de tratar de resolver la crisis” que atraviesa Chubut al tiempo que recordó que desde la Nación se le adelantaron fondos a la provincia por más de 1.200 millones de pesos. Agregó además que “en estos cuatro de años de gestión, el Gobierno nacional transfirió más de $57.500 millones a la provincia, con un fuerte crecimiento en las transferencias automáticas, de libre disponibilidad para el Gobierno provincial” lo que significa un crecimiento acumulado del 250%. “Nos preocupa la situación de la provincia. Nos preocupa que los chicos no vayan a clases y que los empleados públicos no cobren. Nuestro compromiso es estar siempre cerca para solucionar este tema que es responsabilidad de la provincia”, concluyó.
Todo esto es evidente que en un fin de semana no iba a cambiar demasiado, y de hecho no sucedió. Lo que si pasó es que Nación le habilitó a Arcioni otra emisión de Letra por $1.500 millones más, que se sumarían lo que ya emitieron cuando “hace un mes el Gobierno nacional autorizó a la provincia a colocar una Letra del Tesoro por otros 500 millones de pesos”, tal como contó Frigerio. Con esta nueva emisión, que en realidad no se la encajan a nadie, sino que se simula una compra por parte de empresas que son financiadas a tal fin con créditos del Banco del Chubut, como para que parezca una transacción real, lo que hace el gobierno provincial es seguir tirando la pelota para adelante, endeudando a los chubutenses a una tasa superior al 69%, y por supuesto generando suculentas intermediaciones tema del cuál el ministro Antonena entendería bastante. En fin…como decía el papá de Pinocho “Si quieren saber el tamaño de una mentira, midan el largo de la explicación por el ancho de la excusa”, a lo que se podría agregar el ´porcentaje de las comisiones´, no?

*Soy Juana de Arco,…y ceniza de tantos