El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, le presentó la renuncia a pedido suyo, por las desavenencias que mantenían entre ellos.
«Anoche informé a John Bolton que sus servicios ya no son necesarios en la Casa Blanca», informó Trump en su cuenta de Twitter.
El magnate republicano precisó que Bolton presentó su dimisión «esta mañana». «Estaba en desacuerdo con muchas de sus sugerencias, al igual que otros (miembros) de la Administración», justificó el mandatario, quien puso a Bolton en el cargo en abril de 2018.
Bolton era el tercero en ocupar el puesto desde que Trump llegó a la Casa Blanca en enero de 2017 tras Michael Flynn y Herbert McMaster.
«Agradezco mucho a John su servicio», aseguró el presidente, que prometió anunciar a su sucesor la próxima semana.
La noticia, conocida días después de que Trump revelara la cancelación de conversaciones secretas con los talibanes de Afganistán, sorprendió a Washington.
Conocido por sus notorios bigotes, Bolton es una figura controvertida por su estrecho vínculo con la invasión de Irak, y ha sido considerado como uno de los principales impulsores del duro enfoque de Trump hacia Irán, Venezuela, Cuba, Nicaragua y Corea del Norte, entre otros puntos problemáticos.
Como suele ocurrir en la presidencia de Trump, la abrupta partida del asesor de seguridad nacional parecía marcada por el caos.
El anuncio de Trump en Twitter se produjo poco después de que la oficina de prensa de la Casa Blanca dijera que Bolton pronto ofrecería una conferencia de prensa sobre temas de terrorismo junto con el secretario de Estado, Mike Pompeo.
El propio Bolton dio su versión de los hechos, que parece contradecir la del mandatario. «Ofrecí renunciar anoche y el presidente Trump dijo: ‘Hablemos de eso mañana'», tuiteó Bolton.