En Puerto Madryn hay, actualmente, siete escuelas que fueron ocupadas de manera pacífica por sus estudiantes; la mayoría de ellos, apoyados por sus familias y por docentes de las diversas instituciones que hoy atraviesan una acuciante situación edilicia, sumada a la crisis de los trabajadores estatales y, en este caso, los nucleados dentro del ámbito educativo.
El Diario tuvo acceso a un relevamiento reciente realizado por la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECh), donde se elaboró un extenso listado en base a los inconvenientes en la infraestructura de los establecimientos, que suman más de treinta.
Muchas de las obras que todavía no fueron concretadas habían sido proyectadas meses atrás, y algunas, hace ya varios años; todo parecería indicar que la situación que atraviesan dichos edificios educativos es verdaderamente apremiante, ya que en algunos casos, inclusive, “cuando llueve se filtra agua por las rajaduras”, mientras que en otros hay “soldaduras atadas con alambre”, una postal del estado de los establecimientos hoy día en la ciudad del Golfo.

Ventanas viejas que se rompen

En el caso de la Escuela 46, ubicada sobre la avenida Juan Muzzio, se constataron “problemas de cloacas”, “problemas en la caldera”, “filtración de agua cada vez que llueve” y “pocos inodoros en uso por su estado”.
Para la Escuela 124, los problemas comienzan con “filtraciones en techo y rajaduras en paredes en la parte antigua del edificio” y continúan con “inconvenientes graves en ventanas viejas, se rompen y se salen”, “falta de rampas , y necesidad de reparación de las existentes”, “vereda de acceso a la escuela muy deterioradas” y “necesidad de cambio de puertas de emergencias”.

Baños con pérdidas

Por otro lado, la Escuela 177 expone “movimiento de pisos que afecta la sala de música, biblioteca, dirección y SUM”, mientras que la 162 posee “problemas en los baños (mochilas, desagote de piletas, raíces de árboles tapan cañerías)”, “filtración de agua (se están inflando pisos)”, “verificación de equipos de calefacción” y “grietas en paredes y techos, grave en laboratorio y plástica”.
Al mismo tiempo, la Escuela 168 tiene “problemas de calefacción, parte de la escuela sin calefacción y con clases”, “perdida de agua en baños y laboratorio; filtración de agua”, “baños clausurados” y “techo de un ala y SUM con filtraciones”.

Techos sin placas

Los estudiantes de la Escuela 193, que sufrió el incendio intencional de una de sus aulas y destrozos varios, padecen actualmente problemas con las cloacas, además de “techos sin placas por el incendio”, “patio con rejas rotas”, “tapas rotas de cloacas” y “baños tapados”, además de que los docentes no disponen de sanitarios. También, constataron filtraciones en varias paredes y techos.
La Escuela 213, ubicada en la calle Santiago del Estero, es una de las que más problemas refleja, entre ellos “cocina sin gas inhabilitada por Camuzzi”, “sin llave de corte de gas general”, “no cuenta con medidas de seguridad el laboratorio, sin anafe ni grifería, no se puede usar”, “faltan 4 termotanques” y “falta mantenimiento de: calderas, paredes del SUM con rajaduras, pintura interior, rejas, puerta de biblioteca, baños, Gimnasio sin gas inhabilitado por Camuzzi, cambiar/arreglar los equipos de calefacción cocina sin campana, el techo se llueve, falta respiradero, cambiar inodoros, cambio de puertas, reponer matafuegos, cambiar vástagos de la cocina, cargar gas de la heladera”, según el informe.

Perforaron un caño en la 222

Para la Escuela 219, la situación reviste “falta de plafones en el techo”, “falta de tubos de luz”, “falta de picaportes”, “mampostería suelta en cocina, escenario, baños” y “filtración de agua en comedor y aulas”.
Un capítulo aparte merece la Escuela 222 del barrio Perón, de la cual advirtieron recientemente desde el Gobierno Provincial que, en caso de que los arreglos no funcionen, “habría que pensar en construir un nuevo edificio”.
En este caso, algunos de los problemas registrados fueron “una caldera fuera de funcionamiento, un sector sin calefacción”, “patio externo hundido” y “rotura de baños por obra reciente (perforación de caño)”.

Soldaduras “atadas con alambre”

En el caso de la Escuela 434, hay “falta de rejillas de ventilación por lo que se deben dejar abiertas puertas de la cocina y del termotanque”, la biblioteca está “con el techo roto”, “no hay patio externo” y se observan “obras sin terminar”, de acuerdo al relevamiento gremial.
Otras dos instituciones exponen problemas variados: son la 448 (“cambio de lámparas de SUM”; “soldadura de portón costado que está atado con alambre”, y la 457 (“en la sede: goteras, problemas en las cloacas, canillas con pérdida de agua, azulejos que se desprenden”; “en el Anexo: a causa del derrumbe hay rajaduras en las paredes, se necesita un arreglo urgente por el peligro que implica la malla de contención del derrumbe. Sin salida de emergencia, ventanas con rejas, lo que implica quedar encerrado en caso de emergencia”.

Goteras, problemas de cloacas y gas

Para la Escuela 461, los inconvenientes son la falta de “salidas de emergencia en las salas de atrás”, “necesidad de un SUM con urgencia”, “goteras y filtraciones”, “rajaduras importantes”, “mal hecho el desagüe del patio, por lo tanto se inunda con la lluvia” y que “nunca se separó el agua ni el gas del edificio de la Escuela 181”.
Siguiendo la numeración consecutiva, la Escuela 462 tiene “problemas de cloacas” y “cerco de división de escuelas con necesidad de reparación”.
Por otro lado, la Escuela 475 expone “problemas de gas” y “falta de calefacción”, algo catalogado como de carácter “urgente” por los autores del relevamiento.

Cocina sin pileta y docentes sin baños

Otra de las escuelas que más inconvenientes edilicios reviste es la 480, de la cual la ex ministra de Educación Graciela Cigudosa había anunciado, en marzo de este año, su ampliación y refacción: ahora, constataron que “falta finalización de obra (falta un 20%, se debería haber terminado en diciembre de 2017, por falta de pago)”, “SUM con calefacción a medias, en este espacio funciona la Dirección abierta”, “cocina funciona sin artefacto de cocina y sin pileta, (calienta con pava eléctrica)”, “limpieza se utilizan las piletas de las salas”, “sin baños para los docentes, comparten con alumnos” y “sin patio exterior”, según el documento.
Mientras que la Escuela 486 posee problemas de calefacción, ya que “una de las calderas está clausurada por Camuzzi”.

Lámparas quemadas y paredes rajadas

Para la Escuela 528 (ex 520), se registraron “problemas de humedad grave en gran parte del edificio”, “paredes rajadas y descascaradas”, “cielorraso destrozado en el pasillo”, “zócalos sueltos”, “puerta del baño de adultos caída”, “cerraduras de puertas rotas” y “grifería de la pileta de cocina deteriorada”, al tiempo que en la Escuela 651 corroboraron “bombas de las calderas sulfatadas” y que “uno de los reguladores del medidor de gas no funciona”.
La 703 posee “rajaduras importantes en techo y paredes”, mientras que la 736, en la instalación eléctrica, exhibe “falta de tapas de luz, llaves rotas, lámparas quemadas”, además de “vidrios y puertas rotas en el SUM” y la necesidad de reparar el cerco perimetral. Tampoco está habilitado el Laboratorio por falta de gas, mientras que “falta iluminación en el exterior” y “arreglo de rampas”.

Filtración de agua por las rajaduras

Por otra parte, en la Escuela 750, una de las que mayores problemas mantiene históricamente, se constató “falta de agua potable (tanque rajado y sin tapa)”, “problemas estructurales en ventanas”, “falta de terminación de obra de reparación de laboratorio”, “rajaduras en paredes y pisos, filtra agua por las rajaduras”, “problemas de Caldera (solo una salida de tres en funcionamiento)” y “gimnasio sin calefacción”.
La 775 atraviesa “problemas de electricidad, “falta de agua y gas en el ala oeste”, “desprendimiento del cielorraso” y “necesidad de reposición de lámparas del techo”.
En la misma línea, la Escuela 741 tiene “problemas de cloacas”, “ventanas soldadas”, “árboles sin mantenimiento, ramas caídas” y necesita “reparación de calefactores”.

Sin tapas de luz y con pérdidas de agua

Una larga lista de inconvenientes es la que se elaboró a raíz de la situación de la Escuela 785, ubicada en la calle Arturo Jauretche al 1.000.
Allí, quienes realizaron el relevamiento enumeraron las siguientes carencias y problemas: “reparación de muro perimetral”, “reparación de baños de mujeres y hombres (tapas de inodoros, falta de canillas, pérdidas de agua, reposición de azulejos, colocación de barral)”, “reparación de calefactores-protección”, “reparación de puertas, cambio de cerraduras”, “colocación de vidrios”, “arreglo de techos, filtraciones y goteras”, “cambio de tubos de luz, fijar soportes”, “cambio de trabas de seguridad de las ventanas y arreglo de marcos”, “mejoramiento de piso del patio trasero”, “mantenimiento de armarios” y “arreglo y colocación de llaves y tapas de luz”.

Mesas quebradas y cañerías tapadas

Asimismo, en la Escuela 786 advirtieron que se trata de una “escuela primaria sin estructura y espacios necesarios para secundaria”, mientras que también señalaron como inconvenientes “falta de dinero para reparaciones, mantenimiento, ampliaciones”, “en el laboratorio no hay gas, la mesa está quebrada y la pileta funciona mal”, “baños con problemas por cañerías tapadas por raíces de arboles”, “luces caídas en el gimnasio”, “sin sala de profesores”, “picaportes rotos” y que “faltan tubos de luz en aulas”.

Vidrios rotos, techos en mal estado

Sobre la Escuela 790, los controles evidenciaron “problemas con ventanas y puertas”, “falta de matafuegos”, “baños clausurados” y “falta de espacio físico, aulas funcionando en la Escuela 193, préstamo forzado”.
La Escuela 7.707 expone actualmente “problemas de electricidad”, “vidrios rotos”, “techos en mal estado” y “SUM con problemas de estructura”, al tiempo que la 7.726 mantiene desde hace tiempo inconvenientes como “falta de espacio por lo que tres aulas funcionan en contenedores, en sexto año los alumnos/as no entran en el contenedor por lo tanto se los/las va ubicando en otros espacios”, “sin espacio para materias orientadas por lo que las/los están ubicando en otras escuelas, se pidió un colectivo para el traslado”.
Finalmente, precisaron que en la Junta de Clasificación Docente “falta agua potable”, hay “problemas de cloacas”, “falta de mantenimiento de desagües”, “la obra del baño no está finalizada” y que carecen de mobiliario necesario.

Municipalidad de Puerto Madryn