En los tribunales penales ordinarios de Comodoro Rivadavia se concretó, en la mañana de este martes, la segunda jornada del juicio oral y público en relación al homicidio del mecánico Jorge Olivera, que tiene como imputado a Rodrigo Nieves.
Presidió el tribunal de debate Miguel Caviglia, e integraron también el mismo los jueces penales Mariel Suárez y Martín Cosmaro; el Ministerio Público Fiscal fue representado por la fiscal general Camila Banfi; en tanto que la defensa de Nieves fue ejercida por Elizabeth Yapura, abogada particular del mismo.

Los testigos

La primera testigo fue la licenciada Susana Bequer Urbano, especialista en genética, perteneciente al Laboratorio Regional de Investigación Forense, quien se refirió a un estudio realizado en base a tres muestras que le fueran remitidas, 2 hisopos y una muestra de referencia (indubitada) del Cuerpo Médico Forense. Concluyendo luego del análisis que el material genético de los dos hisopos presentaban un perfil genético masculino coincidente con la muestra (indubitada) remitida por el Cuerpo Médico Forense, extraída al cuerpo a la víctima.
El segundo testimonio fue el de la médica forense, Eliana Bevolo, quien realizó la autopsia al cuerpo de la víctima el pasado 6 de enero del presente año. Recordó que de la Historia Clínica que le fuera remitida por el Hospital Regional, Olivera ingresa al 3 de enero a Terapia Intensiva por herida de arma de fuego en cráneo. Lo atiende un neurólogo y se le practica una cirugía, por un orificio de entrada en la región frontal derecha, para realizar una “craneotomía descompresiva”. El 6 de enero Olivera fallece y se practica la autopsia donde su cuerpo presentaba “una herida suturada en la región frontal derecha” de su cráneo por la cirugía antes referida. “Al introducir un estilete la herida que presentaba era de arriba hacia abajo y de adelante hacia atrás”, recordó la forense. Asimismo, se encontró un abundante edema y un hematoma en la zona del parietal frontal derecho. Luego de la apertura del cráneo se divisa un “abundante edema y hemorragia subaracnoidea difusa”. Extrae el cerebro y al seccionarlo encuentra un resto de proyectil que remite a la fiscalía para su posterior análisis, asimismo extrae una muestra de sangre para el análisis de ADN. Concluyendo que “la muerte de la víctima se produce por herida de arma de fuego en cráneo, sin orificio de salida”.
Respecto del examen psiquiátrico obligatorio que le realizara al imputado Rodrigo Nieves la forense mencionó que “se presentó a la entrevista lúcido, y orientado en tiempo y espacio. No presentaba alteraciones mentales y dijo no tener antecedentes tóxicos, no consumir ni alcohol, ni drogas, ni cigarrillos. Concluyendo que enjuiciaba correctamente su estado, sabía distinguir entre el bien y el mal, y que tenía capacidad para delinquir”.
El tercer testimonio fue el de una auxiliar de la Justicia, perteneciente a la Brigada de investigaciones, que llevó a cabo el secuestro del automóvil Peugeot 206, negro, por Orden de un Juez penal, el cual se encontraba estacionado frente al domicilio de un miembro de la familia Nieves.

El crimen

El día 3 de enero de 2019, siendo las 20 horas aproximadamente, en ocasión en que Jorge Feliciano Olivera se encontraba en el taller mecánico sito en calle San Martín, intersección Las Rosas de esta ciudad, junto a su hermano, otra persona y un cliente, arribó al lugar Rodrigo Pedro Cesar Nieves a bordo del rodado marca Peugeot 206. Según el discurso fiscal, frenó afuera del taller, extrajo un arma de fuego por la ventana del conductor y con claras intenciones de dar muerte a Olivera realizó al menos tres disparos hacia el interior del predio.
Como consecuencia del ataque armado efectuado por Nieves, uno de los proyectiles impactó en la cabeza de Jorge Feliciano Olivera, provocando su fallecimiento el día 06 de enero de 2019, a las 3.30 horas, siendo la causa eficiente de muerte por “traumatismo contuso penetrante en cráneo producido por herida de arma de fuego”.