Este viernes 25 de octubre, a las 13 horas, en Comodoro Rivadavia, se conocerá el veredicto de pena por el asesinato de Alan Nahuelmilla ocurrido el 14 de abril de 2018 y que tiene como condenados a Marcelo, Sebastián y Kevin Ibáñez.
El pasado 11 de octubre, el tribunal integrado por los jueces Mariano Nicosia, Raquel Tassello y Mónica García resolvió por unanimidad declararlos penalmente responsables del delito de “secuestro coactivo doblemente agravado por la participación de tres o más personas, seguido de homicidio culposo”.
La fiscal Camila Banfi solicitó la pena de 25 años de prisión; por su parte, la defensa, a cargo de los abogados Mauro Fonteñez y Fiorella Picón, requirió el mínimo de la pena establecida para el delito.

Alegatos de las partes

La fiscal describió la lesividad plural del hecho, que hubo dos víctimas y lesiones a diversos bienes jurídicos como la libertad, la integridad física y la vida de una víctima. Como circunstancias agravantes, se refirió a las diversas lesiones causadas ambas víctimas, también el tiempo lugar y modo de comisión del hecho para los tres imputados. Ponderando la crueldad del hecho y los motivos que los llevaron a delinquir, el hacer justicia por mano propia. Como única atenuante, señaló que no poseen antecedentes penales.
Por su parte, los defensores solicitaron el mínimo de la pena establecido para el delito, valorando como atenuantes la falta d antecedentes penales. También destacaron la edad y el grado de maduración de sus asistidos.

Los hechos

El homicidio ocurrió el 14 de abril de 2018, a las 22 horas aproximadamente, cuando la víctima Alan Nahuelmilla circulaba junto a y un amigo B. G. por la calle Los Duraznos, en zona de quintas, donde fueron emboscados por los cuatro imputados armados. Los ataron con una soga y los arrastraron con la camioneta hasta la vivienda de uno de ellos. Allí los sometieron a diversos tipos de castigos físicos, golpeándolos con patadas y golpes en la cabeza con una pala, con la cacha de armas de fuego y le cortaron a uno de ellos las orejas con un alicate en reiteradas oportunidades. Los desnudaron y les tiraron agua fría, disparando al cielo y amenazándolos con matarlos reclamándoles les dijeran donde estaba el televisor. Todo ello por un lapso de cuatro horas, mientras filmaban la agresión.
Ya en la madrugada del 15 de abril, los imputados se retiraron del lugar junto a Nahuelmilla, arrastrándolo hasta el domicilio de uno de sus tíos donde lo abandonaron. Al regresar al lugar, los imputados, que aún mantenían retenido a B. G., continuaron con los golpes hacia éste, hasta que luego lo liberaron previo amenazarlo que no denuncie lo sucedido. Así B. G. huyó hacia un domicilio para luego ser trasladado al Hospital Regional.
Mientras tanto, los familiares de Nahuelmilla lo trasladaron al hospital, donde falleció por “traumatismo grave de cráneo por hemorragia intra-cerebral a causa de los golpes recibidos”.