El debate, presidido por la jueza federal de Comodoro Rivadavia, Eva Parcio, comenzó hoy con la primera audiencia donde se leyeron los cargos que se le imputan al médico legista Werther Aguiar.
El profesional es juzgado en Esquel por la figura de “violación de secreto profesional” e “incumplimiento de los deberes de funcionario público”, por haber divulgado el 17 de octubre de 2017 las fotos del cadáver de Santiago Maldonado.
El abogado Alejandro Fernández Vecino quien oficia como querellante de Sergio Maldonado, hermano de la víctima, reconoció que “vamos por todo” teniendo en cuenta que el delito tiene una pena menor, pero buscarán que se le quite la matrícula profesional para que el caso sea aleccionador.
El inicio del debate, que se hizo en el Casino de Oficiales de la policía de Chubut, estuvo marcado por un amplio dispositivo de seguridad que mereció una irónica descripción de Fernández Vecino al dialogar con Radio Chubut y hacer referencia a que “estaba todo vallado, tuvimos que caminar cuatro cuadras y parecían robocops, todos de negro y pertrechados”.
Consideró el despliegue absolutamente innecesario porque eran muy pocos los que participaron de la audiencia, entre los que contó a los integrantes de la querella, el acusado con sus defensores, un grupo de periodistas y la jueza con sus asistentes.
A Aguiar se lo acusó de haber sacado las fotos en la morgue de Esquel durante un examen preliminar del cadáver, a poco de aparecer el cuerpo de Santiago Maldonado, tras 78 días de búsqueda, imagen que fue divulgada tras compartirla el imputado en un grupo de whatsapp, lo que hizo que luego se viralizara en las redes sociales.
Según recordó Fernández Vecino, la causa comienza por la denuncia de otro médico que escucha la forma burlona en que Werther Aguiar se refería a las circunstancias que rodearon la aparición del cadáver.
Los parientes del joven fallecido iniciaron las acciones legales argumentando “el impacto que tuvo en la sociedad la divulgación de las fotos que provocó una enorme lesión a la intimidad de la familia, además de la exaltación del morboso propósito de exponer innecesariamente tales imágenes”.
El abogado recordó que el imputado no es cualquier médico, sino que estaba en el recinto como perito de parte de la secretaría de seguridad de la nación y en condición de tal se ofreció para tomar las imágenes porque el fotógrafo oficial se demoraba.
Lo grave es que luego de conocerse la acción indebida que realizó, intentó borrar las pruebas haciendo desaparecer su teléfono y utilizando el celular de su hijo como para simular una pérdida que tenía por objetivo mitigar los cargos que se le venían encima.

Gobierno de Chubut