A más de seis años del escándalo por el hallazgo de un cargamento de 100 kilos cocaína en la pesquera Poseidón, este jueves fue detenido Omar “Cura” Segundo, tras quedar firme la sentencia condenatoria por almacenamiento de estupefacientes. El empresario fue apresado por la Policía Federal en su coqueta residencia, de tres pisos, ubicada en la calle Formosa al 100 casi Guillermo Rawson de Puerto Madryn y trasladado directamente a la Unidad 6, en la capital provincial. Deberá purgar 9 años de cárcel.

Culpable

En octubre de 2017, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia lo halló culpable, en un el fallo de primera instancia del delito de almacenamiento de estupefacientes, y le impuso una pena de 9 años de prisión, por el resonante caso denominado Langostino Santo. A partir de allí, la defensa del multifacético empresario Omar Segundo impulsó todas las instancias de apelación con resultado negativo.
El abogado Fabián Gabalachis apeló el fallo ante la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia, que ratificó los términos de la sentencia inicial. Posteriormente, se recurrió a la Cámara Nacional de Casación Penal que mantuvo el fallo. Finalmente, recurrieron a la vía de un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el cual fue denegado en septiembre pasado.

Directo a la U6

Agotadas todas las instancias, y con el fallo plenamente firme, la Fiscalía Federal solicitó la ejecución de la pena y el TOF de Comodoro Rivadavia libró la orden de detención que la ejecutó el personal de la Delegación Rawson de la Policía Federal Argentina.
La comisión policía llegó hasta el domicilio de Formosa al 100 de Puerto Madryn, notificó a Segundo, quien fue esposado y conducido en una camioneta directamente hasta la Unidad Penitenciaria Federal Nº 6 de Rawson, donde pasó su primera noche en calidad de detenido por narcotráfico.

Un rey con banca política

El hecho se remonta al 10 de junio de 2013, cuando en forma circunstancial se produjo el hallazgo de un voluminoso cargamento de droga en una carga de langostino en las cámaras de frío de la entonces Pesquera Poseidón que regenteaba Segundo.
El caso causó un escándalo en el sector pesquero, y en la comunidad madrynense porque para aquel entonces, Omar Segundo, era mostrado como el ‘empresario modelo’ que recuperaba empresas, dada empleos, y hasta los 6 de enero se disfrazaba de Baltazar y repartía caramelos en los barrios humildes de la ciudad. Además, siempre tuvo estrechos vínculos con la política local.

Cuatro condenados, un absuelto

Cabe recordar que en 2017, el tribunal, integrado por los doctores Enrique Jorge Guanziroli, Nora M. T. Cabrera de Monella y el juez subrogante de Ushuaia Luis A. Giménez, encontró culpables a los acusados y fijó penas apenas por debajo de lo solicitado por el fiscal Teodoro Nurnberg.
El TOF resolvió condenar a Héctor Omar Segundo, alias “Cura” a 9 años de prisión por almacenamiento de estupefacientes; la misma condena impuso a Nicolás Seoane, el broker que fue una parte importante en la organización del intento de exportación de 110 kilos de cocaína, que fuera hallado en las cámaras de frío de la empresa Poseidón el 10 de junio de 2013; también bajo la figura de almacenamiento de estupefacientes.
Mientras que para el ciudadano español Alfredo Aranda Barberá, también se impuso la pena de 9 años de prisión por el delito de transporte de estupefacientes. Mientras tanto, el taxista marplatense Juan Eduardo Burgos, quien fuera pieza clave para la conformación de la empresa Mar Pesca Azul Argentina para realizar la exportación, le cupo una pena de cuatro años de prisión.
Vale señalar que en el mismo acto fue absuelto Salvador Alejandro Pennissi, quien no fue acusado por el Fiscal General Teodoro Nurnberg.

El español volvió a Madrid

Aranda Barberá ya goza de libertad, en virtud que el 29 de marzo de este año cumplió la mitad de su pena y se acogió a la figura de extrañamiento, que le permitió pedir ser expulsado del país.
Desde fines de 2018, la Dirección Nacional de Migraciones había declarado que la permanencia del condenado en el país era de carácter irregular, ordenando su expulsión y prohibiendo que pudiera volver a ingresar a Argentina, lo cual se concretó en junio pasado.
Al no tener antecedentes en el Registro Nacional de Reincidencia, Aranda Barberá abandonó la U6 y tras ser llevado a Buenos Aires, emprendió un vuelo a Madrid a gozar de su libertad.
Además, Guarziroli solicitó a los organismos de Gendarmería Nacional, Prefectura Nacional Argentina (PNA), Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y a la propia Dirección Nacional de Migraciones, que “tomen debida nota en sus registros del impedimento de reingreso a la Argentina, y que, en el supuesto de que se tome noticia de que violó dicha restricción, deberá quedar detenido en calidad de ‘condenado comunicado’ a disposición de este Juzgado de Ejecución Penal, para continuar el cumplimiento de la pena”.

Municipalidad de Puerto Madryn