Se acelera la asunción del nuevo gobierno y con ellas las expectativas de la ciudadanía. Y si la de los empresarias es conocer mas menos las reglas de juego, la de los trabajadores que se trata del grueso de la población económicamente activa es contar con precisiones de la necesaria recomposición salarial que deberá negociarse para poner en marcha el país y reactivar el alicaído consumo.
Esta semana, ante empresarios, el presidente electo llamo a diferenciar las negociaciones salariales de acuerdo con la escala y ubicación de cada firma. Desde la CGT recalcan que todos los trabajadores tienen el mismo estándar y exhortan a que las pymes sean beneficiadas por la vía impositiva
Cómo dio cuenta el Cronista, el discurso de Alberto Fernández, fluía con normalidad ante un auditorio que escuchaba atento los lineamientos generales de lo que se supone será el eje de su próxima gestión, hasta que el futuro mandatario se refirió a «regímenes impositivos diferenciales para las economías del interior». Acto seguido, disparó: «Con la CGT también debemos resolver cómo es la lógica del régimen paritario entre el interior y las grandes empresas» que están especialmente en las ciudades y aclaró que en los gremios «no estuvieron muy de acuerdo».
El argumento de Fernández es que el problema de una pyme de Jujuy o de Tierra del Fuego, no es de esas provincias sino «de todos los argentinos». En ese sentido, sentenció: «Donde hay complejidad para producir, lo voy a hacer con ustedes». Eso fue como música para los oídos de los industriales, que agradecieron el gesto con un sonoro aplauso.

Las negociaciones que vienen

Desde la Copal, la entidad que agrupa a 37 cámaras de la industria de alimentos y bebidas con fuerte vinculación a las economías regionales, su titular Daniel Funes de Rioja, estimó que habrá que ver cómo se implementa esta idea, pero admitió que «las paritarias deben considerar las realidades locales».
El economista Eduardo Levy Yeyati, titular de la consultora Elypsis, apuntó que «está bien tratar de diferenciar en paritarias entre empresas grandes y chicas, y entre Buenos Aires o las grandes ciudades del país y las economías regionales, básicamente porque tienen realidades distintas». Sobre este punto, Héctor Daer, miembro del binomio que conduce la Confederación General del Trabajo (CGT), admitió pública e implícitamente que el tema fue conversado y señaló que «él (Alberto Fernández) tiene esta mirada pero los trabajadores de todo el país son trabajadores de un mismo estándar». Al respecto, el dirigente sindical argumentó que «el tema se corrige a través de la mirada impositiva, con beneficios tributarios en caso que haya que considerarlos, porque el país federal hay que verlo con las realidades de cada región». Sin embargo, para Daer no hay que perder de vista el foco. «La única forma de reactivar la economía es mejorando los ingresos», sobre lo cual aclaró que «no hablo de salarios, sino también el correlato que los empresarios trabajen a volúmenes, para que al mejorar el poder adquisitivo de los salarios, esto no vaya a precios».
En este punto avanzó un paso más, al recordar que hay que «facilitar el acceso a capital de trabajo y las condiciones crediticias, que tienen que ver con un plan económico». El salteño José Urtubey, titular de Celulosa Argentina, estimó que la convocatoria a un diálogo compartido de Alberto Fernández «es positiva» y consideró «disruptivo e importante» empezar a hablar de las distintas realidades «que se viven desde lo salarial en las distintas economías regionales, eso es federalismo». Al respecto, destacó que es importante la invitación de Fernández a los gremios «a revisar el tema y no unificar criterios, porque no es la misma realidad la que se vive en Chaco que la que vive la Ciudad de Buenos Aires». “¿Cuál debería ser la modalidad, tener una paritaria diferencial, reponer el decreto 814/2001?», preguntó. “Creo que el salario mínimo no debe ser uniforme», arriesgó y detalló que «más que una negociación por empresa habría que tener en cuenta la realidad socioeconómica de la región o del sector sobre el que se está operando». En su visión, esto debería ser tanto para el sector primario como industrial, en un contexto en el que valoró las palabras del presidente electo acerca de que «tenemos que animarnos a discutir estas cosas».

Los debates federales pendientes

Desde una empresa líder, con actividades en el noroeste del país, sostienen que «no es lo mismo producir y contratar en el interior que en Buenos Aires» porque no sólo es el costo del flete, también el combustible es más caro, es más difícil encontrar empleados, los insumos llegan a otro precio y, además, hasta han sacado algunos incentivos». Se refieren al decreto 814, vigente desde 2001, que fue derogado en el marco de la reforma tributaria de diciembre de 2017. Desde entonces las pymes del interior reclaman su reposición, algo que ha sido descartado sistemáticamente por la administración Cambiemos. Concretamente, el decreto establecía una alícuota diferencial (dos puntos porcentuales menos) en las provincias para el pago de contribuciones patronal.

La renovación sindical inesperada

En tanto, los sectores sindicales ya se restriegan las manos por lo que necesariamente se viene, aunque con la contemplación inicial de la ´herencia´ recibida por Fernández. En ese marco hay movimientos internos de todo tipo. Por ejemplo, los jóvenes gremialistas de La Fraternidad, Uocra, Comercio, Unión Ferroviaria, UPCN, Sutecba, Luz y Fuerza, entre otras fuerzas, tomaron la «posta» y reorganizaron a la Juventud cegetista y ayer mismo debutaron con un acto en Obras Sanitarias. Los oradores fueron el anfitrión José Luis Lingieri, Héctor Daer y Sebastián Maturano, jefe de la JS. La denominaron la «Fiesta de la Militancia», en la que participaron dirigentes de los 45 gremios que la integran y el Secretariado y consejo directivo de la central obrera.
El encuentro se realizó en el estadio Obras Sanitarias, en la Avenida Libertador al 7300 de la ciudad de Buenos Aires. Allí Maturano, hijo del secretario general del Sindicato de Conductores de Trenes La Fraternidad, Omar Maturano, anticipó que el encuentro tuvo el espíritu de «Reconstruir el futuro, organizar la esperanza», el lema del evento.
La renovada juventud cegetista la encabezan las “promesas” de los gremios de La Fraternidad, Uocra, Comercio, Unión Ferroviaria, UPCN, Sutecba, Luz y Fuerza y el consejo de jóvenes de la Defensoría del Pueblo porteña, que anima Alejandro Amor, entre otras organizaciones.
El acto en Obras Sanitarias fue supervisado por el secretario gremial de la JS, Diego Sisto (Sanidad) y Sergio Ortiz, secretario de Organización en la JS (Comercio) encargados de recibir a más de 5.000 jóvenes gremialistas. La JS renace con la unidad de los gremios más poderosos del país, acoplando su agenda a los nuevos tiempos y apuntando al trasvasamiento generacional al interior de la CGT. De allí que las mujeres integrantes de la Juventud participaron bajo este sello por primera vez en el último Encuentro Nacional de la Mujer en la ciudad de La Plata. Bajo el mismo paraguas, emitieron este lunes 25 un comunicado por el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer.
Abrazados al magisterio del Papa Francisco como doctrina estratégica, también mostraron en los últimos días un compromiso con los más pobres, abriendo los teatros de los sindicatos de Comercio, UOCRA, Unión Ferroviaria y Fraternidad a 1.200 de los pibes de las villas del conurbano bonaerense y porteñas para actividades culturales y recreativas.
Con la Iglesia católica confluyeron en el último peregrinaje a la Virgen de Luján, aportando con postas sanitarias para los caminantes. En buscan un amplio diálogo también compartieron un desayuno con los empresarios jóvenes de la UIA.
La refundación de la Juventud Sindical se orquestó en mayo pasado. Seis meses más tarde, se presentan masivamente, con su primer acto de fuerza. Un mensaje puertas adentro del mundo sindical, y con la mirada puesta en la política nacional. «En función de las palabras de nuestro secretario general en CGT Héctor Daer los pibes tomamos la posta. De ahí que tras casi 20 o 30 años la Juventud Sindical incorporó a los gremios más numerosos, al punto que volvieron algunos que no estaban en el consejo de la CGT como Luz y Fuerza, Obras Sanitarias o Unión Ferroviaria», confesó un de los organizadores de la JS.

Todos participados

Los jóvenes cursaron invitaciones a dirigentes de la Corriente Federal, el MASA y Las 62 Organizaciones Peronistas, entre otros. Los oradores serán el anfitrión José Luis Lingieri (Obras Sanitarias), Héctor Daer y Sebastián Maturano. «Desde que Moyano se fue de la CGT en 2018 la Juventud que conducía Aeronavegantes (de Juan Pablo Brey) quedó acéfala. Entonces empezaron a militarla los pibes de Comercio, Sanidad, Fraternidad, tejiendo la unidad, normalizando las seccionales en todo el país para apuntar a la construcción nacional que viene dado por la impronta de los mayores», afirmó un veterano sindicalista, impulsor de las actividades para los que serán el futuro del movimiento obrero argentino. Todo esto por supuesto marca un nuevo aire político y sindical que empieza a soplar lenta pero persistentemente, aunque lamentablemente tras un repliegue del liberalismo luego de cuatro años de escasa defensa de los derechos de los laburantes, o sea, cuánto más se necesitaba el apoyo de las organizaciones. Ahora, con los nuevos tiempos progresistas, y “con la pista y letra del karaoke a la vista, cualquiera es Gardel”, comentó un referente sectorial.

Fuentes: NA, Cronista, Ámbito Financiero, LN.