Por Juana de Arco*

El nivel de crispación en la cúpula del gobierno provincial alcanzó ayer uno de los momentos más tensos desde la asunción de Mariano Arcioni tras el fallecimiento de Mario Das Neves. Y terminó con el descabezamiento del poderoso ministerio de Coordinación de Gabinete que venía regenteando Federico Massoni con excesiva ´mano de hierro´. El ´Capitán América´ (como identifican al exministro) fue así un personaje que se compró el propio Arcioni y que hasta acá vino ´sirviendo´ para mantener a raya los reclamos públicos, generar el ´enemigo externo´ permanente y necesario que sugiere el instructivo marcial básico, y garantizar la lealtad de la tropa uniformada a costa de aumento de autoestima y sueldos, en ese orden.
El problema es que como todo absolutismo el enfrentamiento con el sector docente tensó demasiado la paz social, y dejó expuesto el exceso de ánimo autocrático que subyace en Fontana 50, a pesar que, como enseñan en nuestras escuelas “por Ley Nacional Nº 14408 del 15 de junio de 1955, Chubut se transformó en una provincia, se anuló la Gobernación Militar de Comodoro Rivadavia”. Todo esto no parecía haberse entendido en el discurso del propio Massoni que desató una verdadera ´guerra ideológica´ con los docentes, logrando que ´la sangre´ llegara más de tres veces al Río de la Plata y de ahí, a paros escolares en todo el país.

Anecdotario recargado

Ya casi en un mano a mano entre el gremio y el ministro, el miércoles un grupo de docentes escrachó a Massoni a la salida del gimnasio a donde además concurría con custodia policial. El contraataque no se demoraría, aunque pareciera un ´accidente´, y frente a una manifestación en la que docentes avanzaron ayer sobre el vallado en Casa de Gobierno, la policía cargó contra el secretario general de ATECH, que terminó detenido por ´resistencia a la autoridad´ y liberado tres horas después dado sus fueros sindicales.
Este mecanismo de ´lanzar nafta para apagar el fuego´ de los reclamos, fue casi sistemático en el último año y tiene que ver con una lectura sesgada sobre el rol de los empleados públicos, sobre el ´gasto´ que representan los servicios esenciales que son responsabilidad del Estado, como lo es la Educación y sobre todo con el desprecio sobre el tipo de política que se vino cultivando, en una provincia cuyo mayor capital político hasta ahora, era precisamente el universo elector cautivo que representan los empleados públicos. Todo esto, así planteado y políticamente descontextuado, termina siendo para Arcioni y los referentes de mesa chica del gabinete que lo ha ido acompañando hasta ahora, un problema exclusivamente ´cuantitativo´. Lo fue por lo menos para los tres ministros Coordinadores que funcionaron en estos dos años: Sergio Mammarelli, Marcial Paz y Federico Massoni.

El análisis cuantitativo

Para dar apenas una idea del ´nudo gordiano´ que tiene Chubut y que no se puede desatar con una sola técnica (contable, policíaca, etc), el Presupuesto 2019 (más allá del dibujo que pudo contener en algunos excesos de optimismo sobre ingresos) preveía el año pasado “un desembolso de 37.040 millones de pesos en sueldos, de los cuales $ 35.587 millones pertenecen a la Administración Central y $1.453 millones a los organismos descentralizados”. De todo esto, el área que se llevaría el grueso del gasto provincial es nada más ni nada menos que el Ministerio de Educación para donde se preveían $ 20.029 millones sobre los $35.587 (Ver https://www.elchubut.com.ar/nota/2018-11-27-1-22-0-el-presupuesto-2019-preve-37-000-millones-en-sueldos-y-un-superavit-de-2-369-millones ) De allí que para el Ejecutivo, la estructura educativa así como está planteada sea “un problema” y terminaran arrastrando los dimes y diretes hacia la demonización docente bajo argumento de ´las cuantiosas horas cátedras, las onerosas licencias gremiales, el abuso de certificados médicos, el costoso sistema, los más de cien días de paro, etc…´
En contraposición a la hipótesis cuantitativa, aparece también la cualitativa, y en ese marco es de destacar que Chubut posee la tasa más baja de analfabetismo (2%), un logro del que alguna vez el mismo gobierno se terminó jactando.
Para los observadores finos, precisamente el desafío de los tiempos que corren apunta a que los gobiernos provinciales deberán necesariamente optimizar recursos y replantear la eficiencia del Estado sin dejar de cumplir con sus obligaciones. Y en ese marco, Chubut, como otras provincias que ya están haciéndolo, requiere urgentemente menos demonización y confrontación y más política educativa innovadora, con cambio de sistema de enseñanza y de auditoría incluídos.

Aprendiendo de los errores

Mientras tanto, la crisis política provincial otra vez traspasó las fronteras y se expandió peligrosamente al resto del país. Y como decíamos apenas ayer, difícilmente podría ser de otro modo, ya que el problema de fondo es absolutamente político. La forma de mandato de ´ensayo y error´ que viene imponiendo el arcionismo es a todas luces, excesivamente primitivo para un estado provincial que tiene una larga historia, y que más allá de los cimbronazos de coyuntura -que los ha habido en todas las épocas- nunca como ahora ha sufrido la falta de diálogo y el tipo de sometimiento que se intentó imponer desde el Ejecutivo. Si la política se entiende como ´el arte de la negociación´, definitivamente el poder gobernante de Chubut no hace política. Por el contrario, fuerza ideas e impone la versión ´única´ que no por ello se transforma en verdad. En esta ´cantinela´ de enfrentamiento con docente, lo grueso políticamente hablando es que el Gobierno provocó con el pago irregular y escalonado y con la demora en cumplir con los aumentos prometidos, una masa crítica de manifestantes absolutamente firmes en sus reclamos y en su retención de servicios. Y más allá de las amenazas mediáticas, los descuentos intempestivos y los intentos de judicialización y criminalización de las protestas, el Gobierno fracasó, y culminará mandato con medio año lectivo sin clases. Ese fue la materia que le reprobaron ayer a Federico Massoni, pero que hay que ver si el resto del Ejecutivo puede calificar mejor en marzo.

Poco progresismo

Hay que recordar que no favorece en absoluto la compleja transición nacional un detonante social como el que se está dando a nivel provincial y que podría ser la llama para encender conflictos en el resto del país. En ese marco, Chubut es la provincia que más dolores de cabeza la ha generado a Macri pero también a Fernández en los últimos meses. El primer paro docente nacional ocasionado este año por Chubut fue en el marco de la represión sufrida por los maestros en Comodoro Rivadavia a principios de septiembre. A pocos días se daría la segunda convocatoria nacional masiva ante la muerte de dos docentes chubutenses que volvían de Rawson de manifestarse por sus derechos. Y hoy es la tercera vez que los docentes de todo el país acompañarán el reclamo de sus pares provinciales ante la detención del líder sindical territorial, tras un nuevo enfrentamiento entre manifestantes y policía.

Banca nacional

Así las cosas, los docentes agrupados en la CTERA convocaron al paro nacional de 24 horas en repudio a la “brutal represión” sufrida por los docentes chubutenses y desde el gremio que conduce Sonia Alesso exigieron al gobernador la “urgente solución” del conflicto y la “inmediata liberación” de Santiago Goodman, titular del gremio docente de Chubut, que para esas horas ya estaba en su casa. En tanto, el secretario General de UDA, Sergio Romero alertó sobre que la medida nacional se interpone porque «No se puede permitir la criminalización de la protesta docente y la detención de los dirigentes sindicales constituye no solo una grave afectación de la libertad sindical, sino que se violan derechos humanos del colectivo que representamos con soporte en las previsiones del Pacto de San José de Costa Rica».
Por ahora, los ánimos caldeados a nivel nacional habrían puesto a Arcioni en una posición de ´comando´ personal frente al conflicto. Ayer al cierre de esta edición, utilizando la cadena provincial a modo de ´conferencia de prensa unimediática´, el Gobernador confirmó el desplazamiento de su ministro Coordinador, afirmó que hoy mismo anunciaría su reemplazo, argumentó que los descuentos que se suponía el mismo ordenó se habría tratado de ´un error de cálculo y sistema´, y ensayó un nuevo tono conciliador y mediador para con los docentes. En fin, más allá de la intentona, como dijera Steve Rogers, “No existe nada sagrado en el statu quo… y nunca jamás existirá”.

*Soy Juana de Arco, …y ceniza de tantos