Clic para Ampliar

Como resultado de la aplicación del cepo cambiario por parte del Gobierno Nacional, varios indicadores de la economía se situaron en consonancia con estas limitaciones. Uno de ellos fue el de la construcción, que manifestó una variación negativa de 8,5% en el mes de septiembre, en relación con el mismo período del año pasado.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el acumulado de los primeros nueve meses del corriente año la actividad registró una disminución del 8% respecto al mismo lapso temporal del año inmediatamente anterior.
En otro orden, en el noveno mes del 2019, el índice de la serie desestacionalizada muestra una variación negativa de 4,6% respecto a agosto y el índice serie tendencia-ciclo registra una variación negativa de 0,1% respecto al mes anterior.
Asimismo, la encuesta cualitativa elaborada por el INDEC detalló que el 77,9% de las compañías que se dedican a obras públicas y el 58,7% de las empresas que se desempeñan en el sector privado estimaron que el nivel de actividad seguirá bajando en el último trimestre del año.
Según el sondeo de la entidad nacional, el 39,1% de las empresas que realizan obras privadas prevé que el nivel de actividad no cambiará y el 2,2%, que aumentará, entre octubre y diciembre próximos. Por su parte, el 22,1% de las empresas dedicadas a la obra pública opinó que el nivel de la actividad no cambiará y ningún encuestado expresó que el sector mejorará en los próximos tres meses.
Las empresas que estimaron una baja del nivel de actividad la atribuyeron a la caída de la actividad económica, la inestabilidad de los precios, los atrasos en la cadena de pagos y a los altos costos de la construcción, entre otras causas.
La superficie a construir, autorizada por los permisos de edificación otorgados en los 60 municipios más importantes del país, registró en septiembre una baja de 18% con relación al mes anterior y otra del 16,7% comparada con al mismo mes del año anterior.
El consumo de insumos muestra en septiembre respecto de igual mes del año anterior, bajas de 43,6% en asfalto, 20,1% en grifería, tubos de acero sin costura y vidrio, 15,4% en hierro y aceros, 12,9% en sanitarios de cerámica, 10,2% en hormigón, 10,1% en mosaicos y 9,6% en pinturas.
En la misma comparación también se registraron en la comercialización bajas del 7,2% en cemento, 5,9% en cales y 0,5% en ladrillos. Las subas que se registraron en la utilización de insumos fueron del 11,7% en yeso y 0,1% en placas de yeso

Emergencia en el sector

Vale recordar que la semana pasada la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) le solicitó al Gobierno Nacional que emita un decreto declarando el estado de emergencia en el sector, producto de la fuerte caída en el último año. Esta petición se hizo a través de un documento que también fue dirigido al presidente electo Alberto Fernández.
Puntualmente, el texto propone que el Estado abone la deuda que tiene con las constructoras mediante títulos públicos y recomendaron un programa de construcción de 40.000 viviendas para reactivar el sector.
En una conferencia de prensa, autoridades de la CAC brindaron precisiones sobre un informe aprobado por el 136º Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), que repasa la situación del sector y hace hincapié en la necesidad de avanzar en medidas para sortear la crisis, que no sólo abarca a contratos nacionales sino también provinciales, a todas las áreas del sector público y que también impacta en el sector privado.
De hecho, previo a las elecciones generales, el documento fue enviado a Fernández, al igual que al presidente Mauricio Macri. En dicho texto piden declarar la emergencia para poder avanzar en normativas que sirvan como un “paraguas” ante el contexto actual.
“No se trata de una declaración de emergencia constitucional sino que es particularmente del sector, como cuando se declara emergencia por una inundación”, señaló Julio César Crivelli, presidente de la CAC, en un diálogo con la prensa. En ese sentido, remarcó que la medida “podría tomarse por decreto” y apuntó que en caso de accionar en ese sentido “en seis meses podría haber una recuperación de la actividad”.
A la hora de hablar de la condición en la que se encuentra el sector en la actualidad, explicó que “hoy la falta de pago es muy fuerte y los precios que se cobran tienen entre 6 y 7 meses de antigüedad”. “La situación abarca a todas las áreas de la construcción, todas están pasando un mal momento. Hay obras paralizadas y se está despidiendo personal”, añadió.