En Argentina parece ser que los altos índices de inflación se han vuelto una constante y desde hace ya varios meses que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) se ubica muy por encima del 1% mensual. De hecho, el aumento de precios se convirtió en uno de los puntos a los que todos los candidatos presidenciales hace referencia, reconociéndolo como un flagelo y como una de las principales prioridades que tendrá la nueva administración de la Casa Rosada, sea la continuidad de Mauricio Macri o la llegada de un nuevo presidente.
No obstante, no será tan fácil reducir la inflación en Argentina. O por lo menos esto no sucederá en el corto plazo, ya que el aumento de precios seguirá en niveles sumamente elevados, por encima del 3% mensual, por lo menos durante el primer trimestre del año próximo. Esto surge del último informe elaborado por la consultora Ecolatina, titulado “La eterna relatividad del sistema de precios”.
“El proceso de reacomodamiento de precios relativos no dará respiro al inicio del próximo gobierno y la inflación seguirá elevada (es decir, por encima del 3% mensual) por lo menos, durante el primer trimestre del año que viene”, indicó Ecolatina, al mismo tiempo que señaló que “a lo largo de la historia, nuestro país se caracterizó por tener una economía volátil e incierta, marcada por una elevada inflación”.

Repercusión en los precios

“Los últimos años no estuvieron exentos de esta dinámica errática. Por caso, entre 2007 y 2015, los precios de los bienes aventajaron a los de los servicios privados (540% y 470%, respectivamente) y, en ambos casos, ganaron terreno frente a los servicios públicos, que acumularon un alza de ‘sólo’ 280% en el período”, detalló la consultora de nuestro país.
En tanto, “producto del elevado gasto en subsidios al que conducía esta configuración de precios relativos, el nuevo gobierno se propuso encarar en 2016 un reacomodamiento de precios relativos, virando hacia un esquema que conforme a su concepción sería más sostenible”.

Tarifazos y devaluación

En este contexto, “entre 2016 y 2017, las tarifas de Servicios Públicos treparon casi 200%, más que duplicando a la inflación, que acumuló alrededor de 80% en el período. De esta forma, se recompuso, parcialmente, su precio relativo. Sin embargo, el tipo de cambio avanzó menos de 60%, de modo que continuó atrasándose”.
El dólar fue el gran ganador de la carrera nominal de 2018 y 2019 (+220% a lo largo del año pasado y hasta septiembre de 2019), y aunque las tarifas de Servicios Públicos subieron alrededor de 115%, quedaron rezagadas frente a sus costos dolarizados.
Según el informe elaborado por Ecolatina, esta diferencia seguirá incrementándose en los próximos meses ya que las tarifas permanecerán congeladas de modo que “el gasto en subsidios crecería en los próximos meses”.

Posible salto del dólar

En este contexto, vale remarcar que un informe realizado por la consultora Delphos Investment reveló recientemente que el dólar que surge de las operaciones de Contado Con Liquidación (CCL) podría superar los 100 pesos en diciembre de este año. Esto podría desarrollarse de tal manera como consecuencia de una “inflación reprimida”, que acumularía hasta 30% entre noviembre y enero.
La consultora apuntó cinco factores inflacionarios que podrían acentuarse en el próximo trimestre: reestablecimiento del IVA a la canasta básica; descongelamiento del precio de la nafta; reacomodamientos pre Acuerdo Económico y Social; congelamiento de tarifas de servicios público: des-dolarizar las tarifas no implica que no deban aumentar medidas en pesos; y el retraso en aumentos de precios de algunos servicios como telefonía y prepagas.
Sobre esta base, Delphos planteó tres escenarios que contemplen una inflación proyectada para los meses entre noviembre de 2019 y enero del año próximo: Optimista, Base y Pesimista, con inflación acumulada de 11%, 20% y 29%, respectivamente.
En el escenario Base, el informe de Delphos proyecta que el CCL podría tener un soporte en los 68,9 pesos, 73,8 pesos y 78,1 pesos por dólar para noviembre, diciembre y enero de 2020, respectivamente. Pero la zona de “overshooting” alcanzaría los 94,9 pesos, 101,5 pesos y 107,6 pesos.

Inflación patagónica

Sabido es también que el aumento del IPC que publica el INDEC todos los meses no se da de la misma manera en todos los sectores de nuestro país. En este contexto, si bien meses atrás la Patagonia era la sección más perjudicada por la inflación, actualmente se acomodó más cerca del promedio nacional, aunque los precios siguen incrementándose de mayor manera en las provincias del sur argentino.
En la comparación interanual, el IPC del INDEC correspondiente a septiembre para la región más austral del país reveló una variación positiva del 55%, mientras que a nivel nacional la suba llegó a 53,5%.
En consonancia con lo explicitado anteriormente, en lo que va del año la lógica no fue tal, ya que en los primeros nueve meses del año la inflación acumulada en Argentina alcanzó al 37,7%, mientras que en la Patagonia el mismo indicador marcó 37%.
En lo que concierne al mes de septiembre específicamente, en las provincias del sur argentino el IPC sufrió un incremento de 5,3%, al compararlo con el mes de agosto. En tanto, durante el noveno mes del año los precios subieron un 5,9% a nivel nacional.

Salud y alimentos en la cima

Al hacer un análisis detallado de las publicaciones elaboradas por el INDEC se desprende que son los sectores más vulnerables los que más sienten los cimbronazos económicos que se están desarrollando desde hace varios meses en todo el territorio argentino y también en la Patagonia.
Puntualmente, el rubro donde más se incrementaron los precios durante los últimos 12 meses fue en el de “Salud”. En este segmento, la región más austral del país reveló un aumento de 74,7%. El otro de los espacios en donde más subieron los precios durante el último año fue en el de “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, que en las provincias del sur argentino tuvieron una variación positiva de 58%.

Gobierno de Chubut