El lunes por la mañana tuvo lugar la audiencia de control de detención y apertura de investigación para los dos únicos detenidos por el crimen de Agustín Tesoro, el joven de 18 años cuyo cuerpo fue hallado por un ocasional corredor en la zona de Playa Kaiser, la semana pasada.
A puertas cerradas por estar presente un menor de edad, el juez Horacio Yangüela dispuso la apertura de investigación y la continuidad de la prisión preventiva para los dos imputados por el homicidio, cometido el pasado jueves en un predio ubicado a escasos cien metros del Club de Rugby de la ciudad del Golfo.
Uno de los datos más significativos que arrojaron las pericias es que las antenas de los teléfonos celulares ubicaron tanto a la víctima como a los dos presuntos atacantes, en el mismo sitio donde luego sería hallado el cadáver del joven de 18 años; además, durante los procedimientos en los domicilios, la Policía incautó una computadora “gamer” que pertenecía a Tesoro, valuada en aproximadamente cien mil pesos, la cual estaba en posesión de uno de los actuales detenidos.
El crimen, que mantiene en vilo a la comunidad por tratarse de una víctima muy joven y por la propia alevosía con la que esta última fue ultimada, todavía permanece rodeado de misterio: no se sabe, a ciencia cierta, qué podría haber motivado el brutal ataque a Tesoro, a lo que se le suma la versión por parte de la tía de uno de los detenidos, que aseguró que su sobrino “nunca salió de su casa” la fatídica noche en la que habrían asesinado al muchacho.
Todas ellas, incógnitas que buscarán develar los investigadores durante los próximos seis meses, que es el plazo establecido para la búsqueda de información por parte de la Justicia.

Ninguno quiso declarar

Según indicaron desde el Ministerio Público Fiscal, “los imputados son dos adolescentes, Joaquín Andrés Soto, de 18 años, y “F.C.”, de 16, a quienes los fiscales Alex Williams e Ismael Cerda le formularon la calificación de ‘homicidio agravado con alevosía’”.
Asimismo, explicaron que “el delito está previsto en el artículo 80 del Código Penal con una pena única de prisión perpetua”.
La audiencia se realizó la mañana del lunes en los Tribunales de la ciudad, y los acusados, que eran conocidos de la víctima, fueron patrocinados por la defensora pública Angélica Leyba y decidieron no declarar en la audiencia.

Un acusado, experto en artes marciales

Los fiscales indican que el homicidio se cometió con alevosía, no solo por la forma de agresión sino porque además lo llevaron a una zona distante de la ciudad “para actuar sobre seguro”, al ser una zona despoblada y en horario de madrugada. Uno de los imputados era “experto” en Tae Kwon Do, lo cual los fiscales lo tomaron como un agravante.
Esto último confirmaría que el joven habría sido ultimado en el mismo predio donde fue hallado por un vecino que se ejercitaba por la zona y que constató la presencia del cuerpo sobre la playa.

Salvaje ataque

Por otro lado, el informe elaborado por el Cuerpo Médico Forense, que realizó la autopsia, concluyó que hubo dos armas distintas que provocaron las heridas.
Además, la víctima sufrió una fuerte golpiza con lesiones traumáticas en rostro y miembro superior, mediante golpes de puños y patadas, así como también presentó múltiples lesiones cortantes: heridas defensivas en la mano y siete puñaladas: dos en la región lateral derecha del cuello y cinco en el abdomen.
El informe forense concluye que las lesiones en el paquete vascular de cuello fueron las que ocasionaron la muerte.

Se quedaron con su computadora

Otro dato que surgió de la investigación es el de las antenas de telefonía, que ubican a víctima y presuntos victimarios en la misma zona en el momento en que ocurrió el brutal homicidio, sumando a ello que los detenidos tenían en su poder la notebook de Tesoro, un tipo de computadora “gamer” especial para videojuegos, valuada en aproximadamente 100 mil pesos, la cual podrían haberle sustraído, aunque no queda claro, actualmente, cual podría haber sido el móvil del crimen.

Municipalidad de Puerto Madryn