Los concejales de Dolavon votaron por mayoría rechazar un proyecto presentado por un integrante del cuerpo para derogar una ordenanza vigente desde el año 2014 por la cual se declara a esa localidad como “Pueblo Pro Vida” y que impide en ese ejido la distribución de medicamentos con fines abortivos. Además, impide la denominada “píldora del día después”, pero también prohíbe cualquier otro tipo de acción “que produzcan en forma directa o indirecta la muerte de la persona por nacer o induzcan a una práctica abortiva”. La insólita norma contradice incluso la figura del aborto no punible.