Tras 21 horas de incesantes precipitaciones, Comodoro Rivadavia se reponía al cierre de esta edición del saldo que dejó el agua a su paso. Cayeron más de 30 milímetros de agua y diversas calles quedaron anegadas. En algunos barrios los vecinos reclaman que la situación no ha cambiado desde 2017 cuando se produjo la emergencia climática.
Comodoro volvió a sufrir los duros embates de la lluvia, que generaron calles anegadas, inundaciones en varias zonas de la ciudad, y catorce barrios se quedaron sin el servicio de energía eléctrica.
Según comunicaron desde la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, a las 14:05 se produjo un corte de energía en los barrios Máximo Abásolo, Las Flores, Las Floresta, San Martín, 9 de Julio, 13 de Diciembre, José Fuchs, sector de Jorge Newbery, Ceferino y Km. 12, Km. 14, Km. 17, Km.18 y Astra Km.20.
Desde la SCPL detallaron además que personal operativo recorrió la línea para detectar la falla y repuso el servicio a las 15:23 horas aproximadamente.

Agua por doquier

Las precipitaciones provocaron incidentes en el tránsito, el anegamiento de calles y la inundación de casas, además del cambio de recorrido de algunas líneas de colectivos, lo que provocó el malestar de usuarios.
Desde la vecinal del barrio Juan XXIII advirtieron que después de tres años las obras no se hicieron.
Jimena Cores, vecinalista del barrio Juan XXIII, describió este martes el panorama con la intensidad de la lluvia en ese sector y comentó que “están trabajando en los pluviales de Kennedy y Juana Azurduy, que es el sector más complicado”.

“El peor recuerdo”

“Estamos preocupados, recorriendo, porque otra vez la lluvia trae el peor recuerdo”, dijo al señalar que “nos comunicamos con vecinos y hasta el momento no hay grandes problemas” indicó la vecinalista y agregó que el canal de avenida Roca “se había desbordado, pero ahora bajó un poco el caudal”.
Cores explicó que a pesar de lo que vivió la ciudad con el último temporal, hasta ahora no hay soluciones en materia de obras para el barrio Juan XXIII.
“Lo que da más bronca es que uno se acuerda todos los días, y sobre todo cuando llueve, las obras no están hechas, ni proyectadas. En marzo se cumplirán tres años y estamos sin respuesta de Provincia”, dijo la vecinalista.