Representantes de universidades y de distintos organismos se acercaron al Parque Tecnológico Miguelete y escucharon al Doctor Facundo Batista, un experto reconocido en todo el mundo que brindó un seminario referido al diseño de una vacuna.
El especialista en inmunología Facundo Batista, reconocido mundialmente, brindó en la sede central del INTI un seminario organizado por el área de Biotecnología Industrial del Instituto: “Diseño de una vacuna, definiendo las reglas de las respuestas de anticuerpos”.
El encuentro constituyó un ámbito de vinculación entre el organismo nacional, otras instituciones del sistema científico-tecnológico y la academia, con la presencia de representantes del CONICET, el INTA y distintas universidades, entre otras entidades públicas. La exposición de Batista se centró en explicar sus investigaciones en torno a la inmunología de células B y las respuestas de anticuerpos, y acompañó su ponencia con imágenes de alta resolución, alcanzadas a partir de la técnica de microscopía en vivo.
A la vez, hizo referencia al modo en que sus estudios pueden contribuir al diseño futuro de una vacuna contra el VIH, un camino que recorre en el marco de un proyecto financiado en los Estados Unidos por el Instituto Ragon, en el que se desempeña como Director adjunto.

Buscar el abordaje diferente

Batista es uno de los inmunólogos más reconocidos en el mundo a nivel científico y académico. Es una referencia para muchísimos investigadores, tiene numerosas publicaciones y siempre desde una mirada innovadora. A su vez, edita prestigiosas revistas de ciencia y biociencia. Se le reconoce además su capacidad innovadora y de agregado de valor a partir de sus investigaciones. “Siempre plantea abordajes diferentes a lo que ya existe”, resalta el director de Biotecnología Industrial del INTI, Fabián Nigro.
La trayectoria de Batista es extensa: se recibió de Licenciado en Ciencias Biológicas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y trabajó en el Instituto Campomar —actualmente, Fundación Instituto Leloir; luego, siguió trabajando en el Centro Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología (ICGEB, por sus silgas en inglés), en Trieste, Italia, donde obtuvo su doctorado.

Extensa trayectoria

Más adelante, hizo su posdoctorado en el Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge, donde se desempeñó con colegas de la talla de Cesar Milstein, y luego pasó al Francis Crick Institute, en Londres. Allí, se convirtió en investigador independiente, lo que le permitió generar su propia línea de estudio y grupo de trabajo a tal fin. A raíz del prestigio alcanzado, fue contratado por el Ragon Institute, de Boston, Estados Unidos: se trata de una organización vinculada a la Universidad de Harvard, al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, de acuerdo a sus siglas en inglés) y al Hospital General de Massachusetts, que le propuso aplicar sus conocimientos en investigaciones que puedan contribuir al diseño de una vacuna contra el VIH. De hecho, su nutrido currículum incluye varias estadías en la ciudad de Durban, Sudáfrica, donde participó de un programa centrado en la lucha contra este virus.

“Se podría llegar a una vacuna”

Acerca del seminario y las investigaciones de Batista, Nigro explicó: “El problema con el VIH es que es un virus que tiene la capacidad de mutar constantemente. Genera lo que se conoce como disfraz antigénico. Es muy difícil crear una vacuna cuando los antígenos contra los que se generan anticuerpos cambian permanentemente. Sin embargo, Batista y su equipo descubrieron que hay algunos antígenos del VIH que no mutan, hay algunas moléculas proteicas del virus que no cambian. Si se trabaja en el acceso al reconocimiento de estas moléculas, se podría llegar a una vacuna”.

El valor de la vinculación

“Este tipo de encuentros nos permiten articular con la academia y con los otros organismos que componen el sistema científico-tecnológico nacional. Consideramos que estos vínculos son fundamentales”, destaca Nigro.
“En la Argentina hay mucho talento, hay grupos muy buenos, al nivel de los mejores del mundo. En conocimiento, creatividad y aplicación estamos muy bien, pero falta un mayor diálogo entre la academia y la industria. Por eso el sector privado muchas veces busca lo que necesita en el exterior, en lugar de buscarlo en el país. Debemos transitar el camino de una mayor vinculación, como hicieron países que hoy son exitosos: Israel, Alemania, Estados Unidos, Canadá son algunos ejemplos”, agregó el director de Biotecnología del INTI. En la misma línea, Nigro concluyó que “el INTI es la institución de todo el sistema científico-tecnológico que más se vincula directamente con la industria”, aunque señaló que “ningún organismo puede hacer todo, por eso el primer paso es la articulación, tanto con el CONICET, la Agencia de Promoción Científica, las universidades y otros, como con el sector privado”.

Fuente: INTI