Esta semana sorprendió en Casa Rosada la presencia del filósofo y ensayista Ricardo Forster, una de las caras visibles del espacio de intelectuales Carta Abierta, parido en 2008 para respaldar la gestión de Cristina Kirchner en medio del paro agropecuario patronal de aquel año.
Aunque esa plataforma decidió disolverse hace apenas días, Forster y otros colegas continuarán ligados al poder a través de un consejo de asesores adscripto a la Presidencia de la Nación.
Alberto Fernández determinó crear un grupo especial de asesores lo ayudarán a desarrollar una épica que trascienda sus cuatro años de mandato. De allí que Forster hiciera su aparición en Balcarce 50, adonde llegó para tomar posesión de un escritorio en el segundo piso.
En rigor, el comité -sucedáneo del Consejo Argentina 2030 y heredero del trabajo que hacía el ensayista Alejandro Rozitchner para Macri- funcionará bajo la órbita de la Jefatura de Asesores de la Presidencia, que comanda el dirigente Juan Manuel Olmos.
Así como la presidencia de Néstor Kirchner quedó marcada por los Derechos Humanos y los juicios de lesa humanidad, ahora cuatro figuras, con perfiles variopintos, tendrán la misión de generar pregnancia y recordación de la gestión Fernández.

El consejo de sabios

Además de Ricardo Forster, conformarán el consejo de asesores la socióloga y militante feminista Dora Barrancos, excandidata a senadora por la ciudad de Buenos Aires y miembro activa del colectivo de mujeres por el «Derecho al Aborto».
Junto con esta dupla, trabajará el antropólogo Alejandro Grimson, investigador del Conicet y docente de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), y la politóloga y consultora con credenciales de Harvard Cecilia Nicolini, que se acercó a cooperar en el armado del Grupo de Puebla y organizó la jura de Alberto Fernández por España y Portugal.
A sus aportes se debe el eslogan de Alberto como «el presidente de la unidad». Sin embargo, las ideas que hoy los guían están más asociadas al combate del hambre, o la promoción de la Solidaridad Social, a tono con el primer proyecto de ley remitido por este Ejecutivo al Congreso.

El manejo de la comunicación

La estructura de medios y comunicación del flamante gobierno empieza a definirse. Francisco «Pancho» Meritello, ex CEO del Grupo Octubre, asumió al frente de la flamante Secretaría de Medios y Comunicación Pública, que dependerá de la Jefatura de Gabinete. La periodista Rosario Lufrano es la designada por Alberto Fernández para ocupar la presidencia de Radio y Televisión Argentina (RTA), la sociedad del Estado que nuclea a la TV Pública, Radio Nacional y sus 49 emisoras provinciales. A su vez, otra mujer periodista, Bernarda Llorente, conduce la presidencia de Télam, la agencia estatal de noticias que el gobierno de Cambiemos desmanteló con el despido masivo de 357 profesionales. Además, se supo que el periodista, productor y guionista televisivo y cinematográfico, Eliseo Alvarez, será quien finalmente ocupe el cargo de director ejecutivo de la TV Pública.
La creación de la Secretaría de Medios y Comunicación Pública renovará la estructura gubernamental. Esa dependencia absorberá las facultades y responsabilidades que durante Cambiemos tenían por separadas la Secretaría de Medios y Contenidos Públicos, que estuvo a cargo de Hernán Lombardi, y la Secretaría de Comunicación Pública, que manejó Jorge Grecco. A su vez, la subsecretaría de Medios Públicos estará en manos de Claudio Martínez, de larga trayectoria como productor televisivo (El oso producciones). Y en la subsecretaría de Comunicación Pública fue convocado por el Jefe de gabinete, Santiago Cafiero, el periodista Javier Porta, ex director de Radio Del Plata.

Lufrano y la 125

La confirmación de Lufrano al frente de RTA marca el regreso de la periodista a los medios estatales, ya que entre 2006 y julio de 2008 fue directora ejecutiva de la TV Pública, cargo al que renunció ante el alejamiento de Fernández como Jefe de Gabinete, tras el affaire de la resolución 125. Durante su gestión, anterior a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, creó e instauró en pantalla y en la sociedad el slogan de «Televisión Pública» como concepto institucional. El arribo de Eliseo Alvarez a la dirección ejecutiva le devolverá al puesto una figura del ámbito televisivo, desde la renuncia a fines de 2017 de Horacio Levin. Alvarez supo ser director de noticias del viejo Canal 11, creador de Cablevisión Noticias (CVN) y director de Canal (á).
El arribo de Llorente a Télam es otra decisión importante. La experiencia de la periodista en la dirección artística de Telefe, Radio Del Plata y 360 TV -junto a Claudio Villarruel- le confiere el conocimiento y la idoneidad para la reconstrucción de la agencia estatal, tras el desguace que intentó plasmar la gestión de Rodolfo Pousá y Ricardo Cárpena.

Sangre y nepotismo

El neo kirchnerismo elimina el decreto que impide el nepotismo. El gobierno de Alberto Fernández derogará el decreto de la gestión de Mauricio Macri que prohibió la designación de familiares “con algún vínculo de parentesco” de funcionarios de alto rango.
En ese entonces la medida, que no cayó bien en el interior de la administración macrista, se tomó luego de la polémica desatada con la presencia en la planta estatal de la esposa y dos hermanas del ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
Ahora, administración peronista dejará sin efecto esa norma porque existen casos entre los nuevos funcionarios que entrarían en colisión con dicha normativa. Algunos ejemplos son:
Gustavo Béliz (secretario de Asuntos Estratégicos) y Francisco «Pancho» Meritello (secretario de Medios) son cuñados.
Felipe Solá (canciller) y Guillermo Justo Chávez (jefe de Gabinete de la Cancillería) también son cuñados.
Santiago Cafiero (jefe de Gabinete) y Francisco Cafiero (secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa) son hermanos.
El decreto 93/2018, publicado en el Boletín Oficial a fines de enero del 2018 con las firmas de Macri y de su jefe de ministros, dispuso en ese momento que “no podrán efectuarse designaciones de personas, bajo cualquier modalidad, en todo el Sector Público Nacional -incluidos organismos descentralizados-, que tengan algún vínculo de parentesco tanto en línea recta como en línea colateral hasta el segundo grado”.

Guiño a Magnetto

Durante el almuerzo que compartió el miércoles con los empresarios nucleados en AEA, oportunidad en la que avaló la minería para Chubut, Alberto Fernández se dirigió a Héctor Magnetto y le hizo un guiño público al pedirle terminar con las peleas que separaron al kirchnerismo y Clarín.

«No podemos seguir perdiendo el tiempo peleándonos entre nosotros, es una lucha que tenemos que tomar todos, los empresarios, el campo, mi Gobierno y los medios, Héctor… lo tienen que hacer todos», dijo mirando a Magnetto, CEO del grupo clarín, que lo miraba desde la mesa más cercana al atril desde donde dio su discurso.
No es el primer gesto público de afinidad que tiene Alberto con Clarín. En agosto Alberto reveló haberse reunido con el empresario, en el primer indicio del giro que daría su gobierno después del largo enfrentamiento que tuvo Cristina con el grupo.
Esa escena fue elocuente: Magnetto lo miraba desde la primera fila del Malba durante la exposición en el seminario Democracia y Desarrollo. El entonces candidato presidencial se encargó de recordar: «Cuando me echaron del gobierno me acusaron de ser un hombre de Clarín».
Fuentes: Cronista, P/12, LPO, otras.