El Congreso chileno aprobó este jueves una reforma para realizar un plebiscito en abril que decidirá sobre una eventual modificación de la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, la principal demanda de las protestas sociales que se prolongan desde hace dos meses.
La reforma salió adelante con 38 votos a favor y tres en contra, tras una decisión en el mismo sentido de la Cámara de Diputados, el miércoles.
El proyecto permite realizar un plebiscito el próximo 26 de abril en el que los votantes elegirán si quieren o no una nueva Constitución y qué tipo de órgano debería redactarla: una Comisión Mixta Constitucional o una Convención Constitucional, similar a una asamblea constituyente, donde todos los integrantes son electos por la ciudadanía.
«Este es un triunfo histórico e importante de la democracia chilena», dijo Jaime Quintana, presidente del Senado, del opositor Partido Por la Democracia (PPD, izquierda).
Al igual que ocurrió en Diputados, el Senado rechazó por falta de quórum indicaciones presentadas por la oposición que contenían la paridad de género y la inclusión de independientes y de grupos indígenas en la Asamblea Constituyente.
El clamor de los chilenos por tener una nueva Constitución que reemplace la actual Carta Magna heredada de la dictadura militar (1973-1990) nació en medio de las protestas que se iniciaron el 18 de octubre pasado contra el gobierno de derecha de Sebastián Piñera.