Carlos Stornelli, el fiscal de la causa de los cuadernos, quedó procesado en la causa D’Alessio. El juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla lo procesó por “asociación ilícita en carácter de miembro en concurso ideal con violación a la ley de inteligencia». También se le adjudicó delitos como incumplimiento de deberes legales de funcionario público y coacción. Sin embargo, el juez Ramos Padilla en una resolución de más de 500 páginas decidió procesarlo sin imponerle la prisión preventiva porque posee fueros, «pese a haberse comprobado la existencia de los peligros procesales de elusión de la acción de la justicia y de entorpecimiento de la investigación”.
El juez lo embargó por 10 millones de pesos, le fijó reglas de conducta para no alejarse de su casa y pedir autorización para salir del país. Además, ordenó librar oficio a la Procuración General de la Nación “para que analice la apertura de la instancia ante el Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público Fiscal de la Nación respecto del fiscal federal Carlos Stornelli y, en su caso, se arbitren los medios necesarios que se encuentren a su alcance para disipar los riesgos procesales”.
Para Ramos Padilla, Stornelli “participó –realizó, consintió, promovió, reclamó, recibió y/o encubrió– de los planes ilícitos” cuya cara visible fue D’Alessio. A su juicio, “el fiscal y el espía actuaron en forma promiscua, generando relaciones estrechas y de mutua colaboración prohibidas por la ley, para atender sus investigaciones, su carrera profesional o sus asuntos familiares”.
La resolución se conoció apenas dos horas después de que D’Alessio tuviera una audiencia con Ramos Padilla en busca de convertirse en arrepentido. Aunque declaró durante 16 horas ante el fiscal Juan Pablo Curi y consiguió firmar un acuerdo de imputado-colaborador, el juez aun no lo homologó.