El proceso de impeachment (destitución) contra Donald Trump entró este lunes en la fase de debate legal en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes y evidenció la división partidista en un proceso cuyo fin es esclarecer si el presidente de Estados Unidos cometió delitos o faltas graves en el escándalo de Ucrania. Los abogados de los demócratas defendieron ante los congresistas la necesidad de presentar cargos contra el mandatario, alegando que las pruebas de abuso de poder resultan “abrumadoras”, mientras que los asesores republicanos denunciaron la “obsesión” de los demócratas en deshacerse de Trump como sea.
El debate que se plantea es de índole legal y jurídica, el equivalente a un pleito que se celebra en el Congreso, pero el desarrollo de las audiencias tiene un carácter puramente político. El presidente del Comité, el demócrata Jerrold Nadler, comenzó la sesión acusando a Trump de haber “violado su juramento”, poniendo sus intereses personales “por delante de los del país”, mientras que el líder republicano de dicho organismo, Doug Collins, aseguró que los demócratas impulsan este proceso porque “no pueden superar el hecho de que Trump sea presidente y ellos no tengan un candidato capaz de vencerle” en 2020.
Este proceso de impeachment, un procedimiento extraordinario que puede acabar con la retirada y condena de un presidente si se le halla culpable de un delito o falta grave, comenzó el 24 de septiembre cuando salieron a la luz las maniobras de Trump para lograr que la justicia de Ucrania anunciase investigaciones sobre su rival político, Joe Biden, y su hijo Hunter (que estuvo a sueldo de la empresa gasista llamada Burisma mientras el padre era vicepresidente), entre otros demócratas.