En el megaproyecto de ley presentado por el Gobierno se incluye un fuerte aumento tributario a los autos de más de u$s28.000. Esto se debe al cambio introducido a los Impuestos Internos que tendrá una mayor alícuota para pagar además de alcanzar a más modelos por la baja de base imponible que la ubica en el nivel más bajo de la historia.
Desde fin de mes pasado -antes de la salida de las anteriores autoridades- se especulaba con este cambio debido a una sorpresiva modificación en una resolución de la AFIP publicada en su sitio oficial.
Hasta ese momento, la vigencia del esquema impositivo se extendería hasta fin de febrero pero, de manera inesperada, se acortó al 31 de diciembre. Ese esquema establecía que sólo los vehículos de más de $1.832.000 de precio mayorista pasarían a pagan una alícuota de 20%. Esto implica un aumento de precio de 25%. Ahora, se desdobló la escala. La alícuota del 20% se pagará desde precio mayorista de $1.300.000 ($1.560.000 al público) mientras que introduce una nueva de 35% a partir de valor, antes de impuesto de $2.400.000. Esta hará que los vehículos se incrementen 54%, es decir vehículos de alrededor de $ 3.700.000 al público.
En medio del festival de medidas para incrementar la recaudación, preocupaba en el sector que se decida un “impuestazo” para los 0 km más caros, como sucedió en los últimos años de la anterior gestión kirchnerista. Es por eso que algunas empresas consultadas decidieron apurar la nacionalización de unidades para escapar de un nuevo “golpe” tributario. “Tratamos de nacionalizar, antes de fin de año, todas las unidades que están en el puerto para cubrirnos por cualquier cambio de reglas de juego”, señalaron en una de las principales marcas importadoras.