Tal como se había anunciado en el transcurso de la semana pasada, ayer volvieron a aumentar los combustibles en todo el país. Así, ya son 10 las subas avaladas por el presidente Mauricio Macri en lo que va de 2019. En esta oportunidad se aplicaron variaciones negativas de 6,3% para las naftas y el gasoil de YPF y Shell, mientras que en Axion la actualización fue de 6%.
Con este incremento, el precio del litro de combustible, que todavía está un par de puntos por debajo de lo que esperan las petroleras, no baja de los 48 pesos. De hecho, en Chubut el costo promedia los 48,30 pesos para el litro de nafta súper; 58 pesos para la nafta premium; 52 pesos para el diésel convencional; y 58 pesos para el diésel premium.
Hasta el sábado a la noche los precios por litro en las estaciones YPF, que es la principal empresa del mercado, rondaban los 45 pesos en toda la Provincia para la nafta súper, mientras que el costo llegaba a los 54,49 pesos para la nafta premium; 48,94 pesos en el caso del diésel convencional y 54,54 pesos para el diésel premium.
Al respecto, desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA), indicaron que “el aumento se explica principalmente por recuperación de precio de crudo y biocombustibles a productores locales y suba de impuestos. Pero los aumentos de esta noche no revisten el mismo porcentual en todo el país”.
Teniendo en cuenta que estos costos luego se trasladan a los precios finales de los bienes y servicios resulta importante resaltar lo que sucede también en Buenos Aires, donde los nuevos precios de los surtidores de las estaciones de servicio de YPF quedaron en 53,34 pesos el litro de nafta súper; 61,54 pesos el litro de nafta premium; 49,94 pesos para el diésel convencional y 58,44 pesos para el diésel premium.

Porcentajes

Desde comienzo de año hasta ahora, si se comparan los precios de enero y diciembre, la nafta y el gasoil tuvieron un incremento promedio de 43% en todo el territorio nacional. Asimismo, la semana pasada comenzó a regir la actualización del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono que había sido postergada por el Gobierno Nacional durante los meses anteriores.
“Las circunstancias imperantes y la necesaria estabilización de los precios hacen necesario amortiguar el impacto que podría derivarse de las actualizaciones, previendo que los incrementos del impuesto surtan efectos de una manera gradual”, se expresó en el decreto que llevó las firmas del presidente Mauricio Macri; del jefe de Gabinete, Marcos Peña; y del Ministro de Hacienda, Hernán Lacunza.
Por el efecto impositivo, las subas en los precios ya tenían un piso del 2%, pero las compañías aprovecharon para ajustar algo más sus márgenes. Según estimaron, el atraso en los precios oscila entre 10% y 15% pero a casi una semana del cambio de Gobierno no cuentan con margen para aplicarlo todo de una sola vez.
Vale recordar que cuando Macri asumió la presidencia a fines de 2015 había un mercado de combustibles regulado con el barril más caro que los valores internacionales. En diciembre de 2017, el entonces ministro de Energía de la Nación y antiguo CEO de Shell, Juan José Aranguren, liberó los precios, luego de que se igualara el valor local con el de paridad de exportación.
El próximo 10 de diciembre asumirá un nuevo gobierno y todavía es una incógnita qué hará con el mercado de combustibles, aunque el presidente electo, Alberto Fernández, ya anticipó que se buscará aplicar un pacto social para congelar los precios por al menos seis meses.

Gobierno de Chubut