Esta semana se concretará el cambio de mando en el Poder Ejecutivo nacional, lo que provocó que en la jornada de ayer el presidente Mauricio Macri y el mandatario electo, Alberto Fernández, participen de una misa “por la unidad y la paz”. La misma fue impulsada por la Iglesia católica en la Basílica de Luján, en el marco del Día de la Inmaculada Concepción de María.
En este marco, el arzobispo de Mercedes- Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, pidió “no caer en la tentación de querer destruir al otro”, al pronunciar su homilía en la Basílica de Luján frente a ambos políticos.
“Debemos hacer todo lo posible y resistir por no caer en la tentación de querer destruir al otro”, manifestó Scheinig en el marco del Día de la Inmaculada Concepción de María.
Macri y Fernández estuvieron juntos en la celebración del día de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen acompañados por sus respectivas esposas, Juliana Awada y Fabiola Yañez, y los miembros de sus gabinetes.
También dijeron presente distintos dirigentes del ámbito social y gremial. Scheinig pidió “volver a dialogar” y construir políticas que “trasciendan los gobiernos”, al pronunciar su homilía en la Basílica de Luján.
“Estamos agotados de tantos desencuentros y peleas. No se trata de una unidad homogénea o hegemónica, sino de una unidad necesaria para construir el país deseado y salir del laberinto en el que nos encontramos”, manifestó Scheinig. En ese marco, consideró que “necesitamos promover una cultura del encuentro” y “volver a dialogar todas las veces que sea necesario”.