Una perra se comió el cultivo de marihuana de su vecino y la familia de éste exigió a la dueña del animal que pagara 40 mil pesos por los daños ocasionados. Como la mujer no contaba con ese dinero, asesinaron a su mascota, le reventaron la cabeza de un culatazo y le desvalijaron la casa. Pese a que los acusados reconocieron el hecho ante la Justicia de La Pampa, continúan en libertad.
Los tremendos sucesos se registraron en la calle Sotelo al 900, Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa. Todo comenzó cuando Tiky, la perra de Verónica de 43 años, fue al patio de su vecino, situada al fondo de su vivienda, y se comió una planta de marihuana. Luego de cometer los daños, el propietario del cultivo fue a quejarse con la dueña del can.
El cuidador de la planta, hijo de la propietaria de ambos inmuebles, le exigió a Verónica que le pagara 40 mil pesos por los daños causados. Como la mujer no podía pagar ese monto, le advirtió que si no lograba juntar el dinero, se iba a «deshacer de ella».