El mundo del espectáculo está de luto. La Asociación Argentina de Actores confirmó el fallecimiento de Osvaldo Tesser a través de su cuenta de Twitter. El actor murió el sábado, a los 82 años.

«[Era] dueño de una reconocida y amplia trayectoria en teatro, cine y TV. Nuestras condolencias a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo», reza el tuit donde se informa la triste noticia. Tesser, quien se había afiliado a la asociación en 1964, trabajó en diferentes formatos.

En televisión, son recordadas sus participaciones en las novelas Perla negra, Antonella y Celeste siempre Celeste. Asimismo, formó parte de las ficciones Amigos son los amigos y El duende azul. En cine también dejó su huella, en largometrajes como En retirada y Se acabó el curro.

Su carrera teatral fue muy prolífica y la que lo definió como artista y un dramaturgo con todas las letras. Tesser formó parte de más de 50 obras, incluyendo Las mariposas son libres, y La mujer del año.

El actor fue muy reconocido por desarrollar espectáculos unipersonales que difundían el trabajo de destacados artistas argentinos e internacionales (Almafuerte, Oliverio Girondo, Puccini, Modigliani). En 2012, en el Museo Fernández Blanco, repuso un trabajo que estrenó en 1995 dentro del ciclo El Colón por dentro: se trataba de Verdi.

«Un día se me ocurrió ir a la biblioteca del Colón y descubrí unos libros enormes que contenían cartas escritas por Giuseppe Verdi. Allí él no sólo hablaba de su arte, sino además de su vida personal. Y eso me impactó de tal manera que sentí que podía llegar a un autor musical a través del teatro. Cuestiones de su cotidianidad me daban la posibilidad de divulgarlo de otra manera. En el espectáculo mi intención no es disfrazarme de Verdi, sino recuperarlo desde mi ser actor, metiéndome en su interioridad. No me interesa tanto el héroe del bronce, sino ese tano campesino, mujeriego, que perdió a su mujer y a sus hijos a causa de la peste. Y que fue un hombre profundamente exitoso. La gente cantaba sus melodías en las calles», le contaba el actor.

«Yo quería ser cantante». Su pasión por el musical lo llevó a presentarse al casting de La viuda alegre, la puesta que preparaba Ana Itelman. Aunque no quedó como bailarín, sí fue seleccionado como actor, y así fue cómo descubrió otra faceta, si bien Tesser soñaba con triunfar en el canto, y estuvo vinculado al mundo de la ópera.

«Trabajé en experiencia como La viuda alegre, El murciélago , Saverio el cruel y muchas veces con cantantes muy destacados como Víctor Torres, por ejemplo. Colaboré en la puesta de Pagliacci, que hizo José María Paolantonio en el Teatro Argentino de La Plata, y fue una experiencia hermosa. A mí, en realidad, me hubiera gustado ser cantante y mucha gente me alentó a eso, pero la verdad, no me animé», le confesó a este medio.

Tesser trabajó con figuras como Soledad Silveyra, Susana Giménez, China Zorrilla y Andrea del Boca, pero los unipersonales terminaron por convertirse en su pasión. «Puedo recorrer el país haciendo giras y diciendo lo que yo tengo ganas de decir. Ya no estoy diciendo lo que pide un autor, sino lo que yo siento. Y eso me hace muy feliz», expresaba el intérprete que comenzó estudiando con Carlos Gandolfo, y que luego se perfeccionó en Nueva York de la mano, nada menos, que de Lee Strasberg.

La última despedida al artista se realizará este domingo en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.