La Cámara de Casación ordenó seguir investigando las circunstancias de la muerte de Santiago Maldonado y, a su vez, dispuso nombrar un nuevo juez a cargo del caso y hacer nuevas medidas de prueba. No obstante, la Cámara rechazó los recursos de los familiares de la víctima, que pretendían que se volviera a tener en cuenta la idea de que Maldonado pudo ser víctima de una desaparición forzada de persona.
El fallo fue dictado por los jueces de la Sala IV de la Casación; Mariano Borinsky y Gustavo Carbajo, con la disidencia parcial de su colega Gustavo Hornos, quien insistió en que no se puede dejar de lado la idea de la desaparición forzada y se pronunció en minoría por aceptar los recursos de Casación.
Por unanimidad, los tres jueces dejaron firme la decisión de revocar el sobreseimiento del gendarme Emmanuel Echazú por considerarlo prematuro y dijeron que la investigación está abierta sujeta a la producción de pruebas. Carbajo y Borinsky concluyeron que la existencia de medidas de prueba pendientes impide que, de momento y en esta etapa procesal, progresen los recursos de casación interpuestos por las partes, por lo que correspondía su rechazo.