En un duro informe, Amnistía Internacional informó que al menos 208 personas murieron por la represión de las protestas ocurridas en Irán el mes pasado, luego del brusco aumento en el precio del combustible promovido por el gobierno de Teherán.
La organización de derechos humanos, que hasta el mes pasado estimaba los muertos en unos 50 menos que ahora, dijo que decenas de fallecimientos fueron registrados en Shahriar, provincia de Teherán, «una de las ciudades con la mayor cifra de víctimas».
«El número de personas que se cree han sido muertas durante las protestas que comenzaron en Irán el 15 de noviembre ha subido al menos a 208, según informes creíbles», dijo AI, que agregó que la cifra real de víctimas fatales podría ser aún mayor.
Las manifestaciones estallaron poco después del impactante anuncio de un aumento de hasta un 200% en el precio de la nafta, pero fueron rápidamente aplastadas por las autoridades, que además bloquearon Internet casi por completo durante toda una semana.
Philip Luther, investigador de AI para Medio Oriente, calificó la cifra de muertos de «evidencia de que las fuerzas de seguridad de Irán se han embarcado en una matanza» y pidió a la comunidad internacional garantizar que se enjuicie a los responsables.
«Las muertes han resultado casi enteramente del uso de armas de fuego», dijo Amnistía. La organización agregó que, de acuerdo a su información, «las familias de las víctimas han sido amenazadas y advertidas de que no hablen con la prensa, so pena de impedir los funerales de sus seres queridos».