Manifestaciones, ocupación de escuelas y hasta enfrentamientos entre carabineros y estudiantes fue el balance del primer día de la aplicación de las pruebas de selección universitaria (PSU) para el ingreso a la educación superior.
A consecuencia de los disturbios, que comenzaron temprano, el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (Demre), suspendió los exámenes en por lo menos 67 locales donde se realizaron protestas.
Las movilizaciones fueron convocadas por la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones) y la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios de Chile (Aces), que rechazan esa evaluación por considerar que profundiza las desigualdades.
El vocero de la ACES, Víctor Chanfreau, llamó a continuar las movilizaciones y señaló que esta jornada fue un éxito porque lograron que en más de 80 colegios se suspendiera la PSU.
Recordó que desde diciembre se pidió a las autoridades aplicar otro método más equitativo, pero no hubo respuesta, y puntualizó que se necesitan cambios profundos en el sistema educacional, en el modelo y en el método de ingreso a la enseñanza superior’.
El dirigente estudiantil Insistió en que ‘la movilización no es contra los compañeros que optaron por realizar las pruebas, pero consideró que ‘el bien común va primero que los intereses individuales’.
Desde el palacio de La Moneda, el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, informó que al menos 81 personas fueron detenidas por la mañana en distintas ciudades por ‘desórdenes, daños y usurpación no violenta’ durante las protestas.