En un trabajo recientemente publicado por la revista Scientific Reports, investigadores del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, CONICET-UNCuyo-Gob.Mza), junto a colegas de Chile, Canadá y Estados Unidos, identificaron ocho grandes regiones andinas en las que los caudales de los ríos muestran diferencias significativas.
“En el centro-oeste de Argentina, la región central y el Norte Chico de Chile y el noroeste de la Patagonia los caudales de los ríos muestran tendencias negativas bastante marcadas que culminan en las severas sequías que vienen experimentando estas regiones desde 2009 y 2010. En cambio, los caudales de los ríos del noroeste de Argentina, el sur de Bolivia, el sur de la Patagonia (río Santa Cruz) y Tierra del Fuego muestran tendencias positivas con niveles superiores a los valores promedio de las últimas décadas”, detalla Mariano Masiokas, investigador independiente del CONICET en el IANIGLA.

Posibles causas

Según el científico, estos aumentos de los caudales se deben al incremento de las precipitaciones en estas regiones. Y en el caso particular del río Santa Cruz, también podría sumarse un aumento en el derretimiento de los numerosos glaciares que aportan a esta cuenca, incluyendo el Perito Moreno, Upsala y Viedma.
“Los análisis realizados indican que el fenómeno de El Niño, en el Océano Pacífico tropical, puede ser utilizado para predecir entre el 20 por ciento y 45 por ciento de las variaciones observadas en los caudales de las cuencas andinas ubicadas entre las latitudes 28°S y 46°S. Otros indicadores climáticos como la Oscilación Antártica y del Pacífico Norte, por ejemplo, muestran también asociaciones con los caudales andinos pero su poder predictivo es inferior al detectado con los índices del fenómeno climático El Niño”, agrega Masiokas.
El estudio es pionero en América del Sur por la gran cantidad de series de caudales utilizadas (inicialmente más de 1200 series provenientes de Chile, Bolivia y Argentina), y porque abarca una gran extensión de los Andes que no había sido estudiada integralmente con mediciones de caudales.
“Los ríos que se originan en los Andes entre las latitudes 18°S y 55°S sostienen una gran cantidad de ecosistemas y poblaciones humanas a lo largo de Chile, Bolivia, y Argentina. La información obtenida nos permite identificar las regiones andinas con variaciones similares en los caudales, caracterizar las tendencias recientes de los ríos en estas regiones, y determinar cuáles son los principales forzantes climáticos que regulan la escorrentía superficial en esta enorme y diversa región del continente”, concluye el investigador. (Fuente: CONICET)