Ayer se conocieron finalmente los números del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondientes al mes de diciembre de 2019, período con el que se tuvo la variación interanual de todo el año pasado. Tal como habían adelantado varias consultoras privadas, los precios tuvieron una disparada considerable durante el mes pasado, lo que provocó que la inflación total de 2019, a nivel general en todo el país, sea de 53,8%, la más alta de los últimos 28 años en Argentina.
Al igual que durante varios relevamientos mensuales, la Patagonia volvió a estar por encima de la media, aunque cerró el año con cifras bastantes similares. Puntualmente, en la región más austral del país se llegó a la segunda inflación más baja del país, con un 54% interanual, y superando solamente al Gran Buenos Aires (52,9%). Vale destacar que estos datos fueron relevados en la víspera por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

No logró reducirse

Así, la inflación no logró desacelerar su ritmo durante los últimos meses del año pasado y los últimos registros fueron muy elevados. Puntualmente, el IPC tuvo un salto promedio de 3,7% durante diciembre de 2019, impulsada por los aumentos en “Comunicación”, “Salud” y “Equipamiento y mantenimiento del hogar”, entre los principales rubros.
Así, la inflación de los últimos 12 meses, en el promedio nacional, alcanzó el 53,8%, según los propios datos del INDEC. El registro fue el segundo que se difundió bajo el gobierno de Alberto Fernández y con la gestión de Marco Lavagna al frente del organismo.
Diciembre registró una inflación bastante más leve que la del mes anterior, pero aún con números elevados para las proyecciones que había hecho la administración de Cambiemos.

Datos de diciembre

En la medición específica del mes de diciembre y analizando las diferentes regiones, la Patagonia tuvo el registro más alto: 4,2%. Como resultado de esto, los últimos doce meses el IPC alcanzó en la subió un 54%.
Los principales aumentos en la región más austral del país durante el último mes del año inmediatamente anterior se anotaron en “Comunicación” (8,2%); “Transporte” (7,4%); “Salud” (5,6%); “Equipamiento y mantenimiento del hogar” (4,7%); y “Alimento y bebidas no alcohólicas” (3,9%).
En cuanto a la composición de los aumentos, los productos estacionales mostraron la variación más alta, con una suba del 7,3%. Los precios regulados subieron un 3,8% y la llamada “inflación núcleo”, no determinada por esos factores, se ubicó en un 4%.

Suba anual histórica

Ahora, volviendo al análisis de lo que sucedió a nivel nacional, resulta importante destacar que la suba anual registrada en 2019 fue la mayor desde 1991, cuando se ubicó en el 84%, impactada por la emisión monetaria, la devaluación del peso y el ajuste de las tarifas. Analistas pronosticaban un avance de precios del 54,6% en 2019.
El dato anual se consolidó tras conocerse el IPC de diciembre, que se ubicó en el 3,7% mensual, consecuencia de la inercia inflacionaria de los meses anteriores y la aceleración en los incrementos de precios.
Los analistas del sector financiero, incluidos en el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que realiza el Banco Central de la República Argentina (BCRA), estimaron que en diciembre la inflación fue 4,1%, dos décimas menos que el 4,3% registrado en noviembre.

Panorama 2020

Para el corriente mes de enero, los participantes del REM estimaron una inflación de 3,8%, con una tendencia descendente para lo que resta del año, hasta alcanzar el 2,8% mensual en junio, con lo que el acumulado de 2020 estaría en torno al 42,2%.
En lo que respecta a diciembre, la suba del 4,1% estuvo vinculada, según los relevamientos del sector privado, con los aumentos de los precios de los alimentos y bebidas, también los vinculados al rubro “esparcimiento” por la llegada de las fiestas de Fin de Año, y subas en la cuota de la medicina prepaga.

Macri “fracasó”

“La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar”, así resumía el expresidente Mauricio Macri la problemática de la suba de precios durante la campaña de 2015 que finalmente lo catapultaría a la Casa Rosada. “En mi presidencia, la inflación no va a ser un tema”, sentenciaba también. Pese al optimismo redundante, las cifras finalmente terminaron por demostrar la incapacidad de su gobierno, que culminó con un incremento acumulado superior al 300% y se ubicó ampliamente por encima del registrado por el segundo mandato de Cristina Fernández.
Confiado luego de su victoria sobre Daniel Scioli en el balotaje de noviembre de 2015, Macri llegó el 10 de diciembre a la Casa Rosada y desde el primer día comenzó a aplicar el plan económico que meses atrás había delineado junto a sus asesores más cercanos. Por lógica, uno de los puntales más importante estaba enfocado en la reducción drástica de la inflación.
La ex presidenta Fernández ya había culminado su segundo y último mandato presidencial con un promedió inflacionario del 28% anual, según cifras de la consultora privada ABECEB. El último año de su gobierno, el IPC de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires difundió una suba acumulada para 2015 de 26,9%. El macrismo se proponía reducirlo en cuatro años a un dígito.
El primer año y debido a la falta de datos confiables por parte del INDEC luego del “apagón estadístico” durante la gestión kirchnerista, el Gobierno Nacional de Cambiemos impulsó la emergencia estadística. El cálculo para el análisis de 2016 comenzó a realizarse a partir de mayo y registró hasta diciembre un alza del 16%. Si bien desde el macrismo admitieron que el primer cuatrimestre fue el más duro debido a la salida del cepo y las suba de las tarifas, la sumatoria de esos cuatro meses no habría alcanzado más del 20% por lo cual señalaron que el comienzo de la gestión había finalizado con un 36% de alza.
Desde la oposición, en cambio, la ubicaron por encima de esa cifra. El IPC Congreso elaborado el equipo económico del parlamento encabezado por Marco Lavanga y que contaba entre sus filas a diputados del GEN, Libres del Sur, Justicialistas y del partido Socialista, entre otros informó que los precios registraron un alza del 40,3%.
Durante el segundo año del macrismo, el recorrido inflacionario finalizó con una contracción interanual que posibilitó al gobierno mostrar “las virtudes” del modelo implementado. Terminó con un alza del 24,8% y el sueño del macrismo de llegar a un dígito para el final del mandato aparentaba tomar forma. “La inflación se produce por culpa de un gobierno que administra mal. Si no baja es culpa mía”, repetía Macri una y otra vez, confiado.
Pero la tendencia a la baja solo fue momentánea y apenas duró cinco meses hasta el estallido cambiario ocurrido en mayo de 2018. La fuerte devaluación del peso en una economía fuertemente enlazada a la divisa estadounidense volvió a impactar en los precios y provocó subas que duplicaron la inflación de 2017: el IPC llegó al 47,6%.
El incremento acumulado de 2018 fue el primer récord registrado en el gobierno de Macri al ubicarse como la cifra más alta desde 1991. Superó incluso el 38,5% de 2014 calculado por el IPC Congreso y el 40,6% registrado en 2002 tras la salida de la convertibilidad. Sin embargo, quedó relegado con respecto a 2019.
Macri finalmente no logró cumplir su promesa de contener y reducir la inflación y por el contrario finalizó su mandato duplicando la herencia recibida. Durante los cuatro años que estuvo al frente del Poder Ejecutivo la inflación registró un acumulado total de 300% (según el consenso de privados, dado que el primer año hubo un apagón estadístico a nivel nacional) que impactó fuertemente en el poder de compra de los salarios y de las jubilaciones y empujó a más de 2,8 millones de personas a la pobreza.

Gobierno de Chubut