A fin de mes vence la prórroga de la conciliación obligatoria por los mil telegramas enviados y el sindicato asegura que el gobierno no hizo nada para solucionar el problema.
En vísperas del vencimiento de la conciliación obligatoria por los mil telegramas de despido enviados en Vaca Muerta, el líder de los petroleros Guillermo Pereyra se reunirá este viernes con Matías Kulfas y Claudio Moroni para tratar la situación.
«Queremos dejar en claro que si el día 28, cuando termine la conciliación voluntaria, hay despidos, se terminó la paz social», afirmó Pereyra en declaraciones al portal rionegrino Más Energía.
Desde el entorno del gremialista quisieron bajar el tono de estas palabras y explicaron que no responsabilizan al gobierno de Alberto Fernández por los problemas de Vaca Muerta, pero pedirán su intervención.
«Vamos a informar sobre la gravedad de la situación en los yacimientos. Son ellos los que deben resguardar los derechos de los trabajadores y de la explotación de los hidrocarburos», agregaron.
Según dejó en claro Pereyra, rechazarán una nueva prórroga por otros treinta días. Quieren que ésta sea la primera de entre tres y cuatro reuniones con el gobierno y las empresas para darle un punto de cierre al conflicto.
El gobierno de Neuquén apoya la postura del sindicato y propuso un esquema de reducción de retenciones a medida que las empresas aumenten los niveles de producción, más allá del pedido para acelerar la tan mencionada ley para promocionar esta formación no convencional.
Lo concreto es que en el gremio no ven una actitud muy activa de la Rosada y es por ello que decidieron iniciar una recorrida por todos los yacimientos para desembocar finalmente en una asamblea en Neuquén el 23 de enero donde esperan reunir a más de 20.000 petroleros.
(Fuente: LPO)

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