Este jueves, arrancó el juicio político contra Donald Trump en el Senado de Estados Unidos con nuevas pruebas contra el presidente. El organismo de control del Gobierno, una agencia independiente dentro de la Administración, presentó un informe en el que asegura que la oficina presupuestaria de la Casa Blanca violó la ley al retener los fondos destinados a reforzar la seguridad en Ucrania. Esta partida está en el centro del impeachment contra Trump por abuso de poder al condicionar el desembolso de estas ayudas a una investigación de Kiev a las actividades del potencial candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, y su hijo en aquel país.
La oficina, que depende del Congreso, asegura que la decisión de retener los fondos tuvo carácter político, no técnico. «El cumplimiento de la ley de buena fe no permite al presidente cambiar sus prioridades políticas por aquellas que el Congreso haya convertido en ley», sostiene el texto, hecho público precisamente el mismo día en el que la Cámara alta se convierte en un tribunal. El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, tomará juramento a los 100 senadores que ejercen de miembros del jurado.
Donald J. Trump está acusado de abuso de poder por las presiones a Ucrania para que investigase a su rival político Joe Biden y de obstrucción al Congreso por boicotear las pesquisas parlamentarias sobre este escándalo. Este impeachment, el tercero en la historia del país, llega a punto de cumplirse tres años de una Administración instalada en la tormenta y con la sociedad partida por la mitad.