A escasos metros del puesto policial ubicado en el ingreso a Puerto Madryn, una postal desdibuja el escenario ecológico que se busca consolidar en la ciudad del Golfo; con tan sólo caminar unos metros hacia la derecha de la primera rotonda en la que confluyen las avenidas Del Trabajo y 20 de Junio, un cartel invade la escena: “Basta de basura – No seas tan basura”, colocado por los vecinos de la zona en repudio al accionar de otros desaprensivos que llegan hasta esos lugares a tirar sus desechos impunemente.
No obstante, son los mismos vecinos los que advierten por “olores nauseabundos” y espacios que funcionarían más bien como un depósito de chatarra, generando un impacto ambiental evidente y en un espacio abierto que, en las condiciones adecuadas, podría constituirse como un auténtico pulmón de oxígeno; pero que, en su defecto, terminó por convertirse en un dolor de cabeza para quienes residen en los alrededores.
Vecinos dan cuenta de vehículos que, con frecuencia diaria, visitan el sitio para depositar residuos de importantes proporciones, entre ellos electrodomésticos; pero también yacen allí animales muertos, ropa e incluso comida.

Hartos de los residuos

“Vivimos a casi quinientos metros del lugar, y así y todo nos invade el olor a podrido, es como convivir con una laguna de basura”, indicó uno de los residentes del sector a este medio, quien agregó que “en ese lugar, y más hacia el fondo, parece un descampado pero hay bastante movimiento; autos que vienen y se van, y muchos que depositan su basura a la intemperie, sin mencionar los animales muertos y en estado de putrefacción, con lo que esto implica para quienes vivimos en los alrededores”.

(In)conciencia colectiva

Varios senderos delimitan el área que confluye en una extensa laguna, la cual está rodeada de otras formadas naturalmente por el agua estancada entre las grietas del propio terreno; es allí donde se evidencia la falta de conciencia ambiental de quienes, teniendo varios Puntos Limpios móviles en diferentes sectores de la ciudad, optan por arrojar elementos de distinta clase en el llano.
Asimismo, otros sectores de la ciudad descampados carecen de la acumulación de basura como evidencia el predio ubicado a escasos metros del acceso sur a Puerto Madryn; algo que obliga a pensar –y repensar– si la ecología no es solamente un derecho, sino también un deber cívico.