Mientras que las consecuencias del extenso incendio que arrasó varias hectáreas y viviendas en El Doradillo continúa siendo motivo de acciones destinadas a reconstruir y reforestar la zona, varios episodios de quema de plantas, pasto y otros elementos fueron registrados en distintos barrios de la ciudad.
Se trata de una práctica que la normativa vigente prohíbe, pero a pesar de ello, varios vecinos y vecinas continúan realizando quemas no autorizadas en zonas residenciales, con el peligro de que las llamas se propaguen a viviendas linderas y generen nuevos focos ígneos, en medio de la temporada estival donde las altas temperaturas y la sequedad del terreno, propio de la topografía madrynense, configuran un escenario riesgoso para este tipo de situaciones.
Mientras que las alertas continúan por las altas temperaturas, todavía continúan realizándose quemas de pastizales no autorizadas, muchas de ellas cercanas a viviendas residenciales, mientras que otras, más alejadas, también constituyen un riesgo para los distintos barrios de la ciudad.
Desde que ocurriera el voraz incendio en la zona de El Doradillo, distintas áreas como Ecología, Protección Civil y Bomberos Voluntarios, advirtieron sobre la necesidad de que la población se concientice respecto de los recaudos a tomar para evitar este tipo de situaciones, algo que en algunos casos no parecería haber ocurrido.

Alertas y advertencias

Desde el comienzo de la semana, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación emitió un informe técnico en el que advertía sobre “áreas críticas” con “condiciones de peligro de incendios”, una postal que se ha venido repitiendo durante el verano para zonas como Puerto Madryn, Trelew y gran parte de Península Valdés.
Para el noreste de Chubut, el Ministerio de Ambiente provincial ya había emitido una alerta por “peligro de incendios” el 12 de febrero, pidiendo “extremar las precauciones para evitar el inicio incidental de fuego” y solicitando “no arrojar colillas de cigarrillos ni hacer fuego al aire libre”.
Sin embargo, hubo quienes hicieron caso omiso a las advertencias, registrándose un foco el mismo día en la calle San Juan al 700, y otro en el barrio Solana de la Patagonia, además de un incendio intencional, días antes, en un predio ubicado en inmediaciones del cruce entre la avenida Hansen y la Ruta Provincial 1, rápidamente sofocado por una dotación de Bomberos.

Vecinos desaprensivos

En el caso de Solana de la Patagonia, una mujer se encontraba quemando pasto y otros elementos en un terreno baldío, en un día donde las condiciones climáticas eran proclives a la generación de focos ígneos, y fue un vecino de la zona el que intervino e intentó concientizarla respecto del peligro de que las llamas se propagaran a las viviendas linderas; sin embargo, la autora del foco no desistió y le pidió que, en todo caso, llamara a la Policía.
Lo que siguió fue el procedimiento de rigor, donde el vecino contactó al área de Protección Civil municipal, cuyos inspectores acudieron al lugar y, una vez verificada la situación, notificaron a personal de la Secretaría de Ecología y Protección Ambiental (SEPA), órgano de contralor en estos hechos, para que inspectores relevaran lo ocurrido y aplicaran la multa correspondiente.

Otro caso en El Doradillo

Otros hechos similares se desarrollaron durante los últimos días, uno de ellos incluso en la zona de El Doradillo, donde hace poco más de una semana, un incendio provocado por una quema de pastizales no autorizada se propagó rápidamente, arrasando con al menos seis viviendas y afectando un total de 16 construcciones, además de la vegetación y la fauna del sector.
En este caso, vecinos denunciaron que un hombre se encontraba utilizando una moladora y generando una importante cantidad de chispas que, atentos a la sequedad y la presencia de elementos combustibles en el lugar, entre ellos coirones, el riesgo de un incendio era inminente; de inmediato, personal de Protección Civil arribó al lugar, pero la persona ya había desistido.