Uno de los aspectos más interesantes del aislamiento social obligatorio en Puerto Madryn, como así también en el resto de la provincia, es la disminución de los hechos delictivos producto de las restricciones en la circulación de personas en la vía pública.
Ello implicó que prácticamente la totalidad de las detenciones durante los últimos diez días estuvieran ligadas al incumplimiento de la cuarentena; tan sólo el sábado por la noche, entre las 19 y las 23 horas, un total de 58 vecinos y vecinas terminaron demorados por no poder justificar su presencia en la calle; a uno de ellos debieron trasladarlo en ambulancia tras registrar una temperatura corporal superior a los 37 grados.
Asimismo, una nueva modalidad enmarcada en las conocidas estafas telefónicas hizo que, desde el Municipio, advirtieran a la comunidad que no aporte datos personales a quienes llamen o escriban prometiendo “ayuda social” o alimentos.

Difunden líneas de asistencia

En este sentido, desde la administración local dieron cuenta de la circulación “de mensajes solicitando datos personales para la posterior entrega de ayuda social o alimentos”, a la vez que señalaron que “las personas que necesiten de esta asistencia podrán solicitarla a través de las vías de comunicación ya informadas, que funcionan las 24 horas”, que son el Servicio Social (280-451-5230), la Dirección de Participación Ciudadana y Equidad de Género (280-403-5016) y la Subsecretaría de Salud (280-441-6446).
Hasta el momento, no trascendió si se iniciaron investigaciones de oficio por parte de la Justicia.

Más comercio en redes

Otro de los aspectos más llamativos que arrojó el aislamiento social preventivo y obligatorio, es la modificación en algunos hábitos de consumo, tanto a nivel general como, en particular, en Puerto Madryn. Una vez que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la “pandemia” en relación a la propagación del Coronavirus en la mayoría de los países del globo, días antes de que en Argentina se decretara la cuarentena obligatoria, miles de personas concurrieron a los comercios para abastecerse de mercadería.
En Puerto Madryn, algo similar ocurrió, aunque con la organización de los horarios para la concurrencia a locales comerciales, el abastecimiento no se vio amenazado; no obstante, las redes sociales se constituyeron, nuevamente, como una de las plataformas de consumo más utilizadas.

Desde Facebook a la casa

De este modo, la venta de alimentos predomina en los grupos de “compra y venta” locales, donde algunos servicios ofrecen incluso delivery hacia distintos puntos de la ciudad; un escenario de por sí perjudicial para los comerciantes locales que afrontan una importante presión impositiva, frente a una plataforma de comercio virtual exenta del pago de impuestos, que en más de una ocasión han buscado regular, aunque sin éxito debido a los vacíos legales que todavía hoy existen.

Dos locales clausurados

Por otro lado, los controles sobre locales comerciales locales continuaron durante el fin de semana, y el sábado la Policía clausuró dos negocios por permanecer atendiendo al público pasadas las 19:30 horas, en infracción al decreto provincial en vigencia. Conjuntamente con personal de Inspecciones Municipales, los uniformados recorrieron diferentes barrios constatando el cumplimiento de la normativa.