Desde la Cámara Industrial de Puerto Madryn y Región Patagonia (CIMA) transmitieron su preocupación ante el impacto de la cuarentena en la actividad de más de medio centenar de empresas que funcionan en la zona; asimismo, definieron la situación actual como una “profunda crisis que afecta a las industrias y empresas asociadas con motivo de la pandemia por el Covid-19”.
En sintonía con lo manifestado días atrás por autoridades de la Cámara, y ante el cambio de paradigma que la situación global ha impuesto a todos los circuitos de intercambio, los industriales plantearon la necesidad de impulsar medidas certeras de carácter nacional, provincial y local que ayuden a reducir la presión impositiva y tributaria, evitando la “mortandad de empresas” una vez que la pandemia llegue a su fin.

Cortes en la cadena de pagos

En este orden, desde la entidad hicieron énfasis en que “ponemos la salud de la población como valor fundamental, y la defendemos por sobre cualquier otra consideración que acá podamos hacer”, advirtiendo que “las consecuencias de la pandemia ya golpean y se manifiestan sobre las economías locales y regionales de la generalidad de actividades, de por sí comprometidas y decadentes desde hace años”.
“Las importantes caídas del sistema productivo local y nacional, los abruptos quiebres de los niveles de ventas y, como resultado, los ingresos por producción”, continuaron, “han cortado las cadenas de pagos y los movimientos económicos del conjunto”.

Evitar la “mortandad de empresas”

Consecuentemente, explicaron, “emergen las imposibilidades de cumplir compromisos y obligaciones de pagos, que van desde la compra de insumos de producción, el cumplimiento tributario y el tan importante como debido pago de salarios al personal dependiente”, remarcando que “la asistencia del Estado Nacional, Provincial y Municipal se hace ahora imprescindible para moderar las consecuencias actuales; entre ellas, evitar también una muy segura mortandad de empresas, una vez que transcurra la epidemia global”.

Cambio de paradigma

Por otro lado, los industriales reconocieron que “nos encontramos en medio de un gran proceso de cambios que indefectiblemente hará caer los viejos paradigmas en las vidas económicas de las naciones” y que “la política económica, social y de protección sanitaria de los países del mundo y de nuestra región nos habrán de influenciar de modo particular”.
A ello, sumaron que “el cambio de modelos productivos, comerciales y de relación entre los países, debe comprometer a las autoridades gubernamentales hacia el nuevo esquema geopolítico mundial que proteja, potencie y ayude a nuestra inserción comercial para ser capaces de competir y mantenerlas al margen de toda apetencia fiscal”.
Sobre esto último, señalaron que “se plantea aquí una inmejorable oportunidad de revisión completa del Sistema Tributario Nacional para su simplificación y facilidad aplicativa; es absolutamente necesario que desde los máximos estamentos nacionales se ponga a disposición de Empresas las medidas más inmediatas y efectivas que detengan su caída libre, en especial las MiPyMES que son el tejido base de nuestra entramado empresarial”.

Una estructura sobrecargada

Entre las propuestas indicadas por la Cámara están las “líneas de préstamos desde bancos nacionales, provinciales y privados a tasas mínimas y preferenciales; con plazos de pagos extendidos más allá de las duraciones de la actual situación sanitaria, que posibiliten el pago de salarios y tributos esenciales al sostenimiento de la funcionalidad plena de la sociedad misma”.
También, “la toma de medidas excepcionales que atenúen incidencias de los gravámenes, tasas e importes a pagar por cualquier concepto que se puedan considerar como sobreabundantes o carguen innecesariamente la estructura económica del sector MiPyME” es una de las opciones consideradas por las empresas locales.

La importancia de las empresas

Por último, desde la CIMA reflexionaron que las autoridades de todos los niveles “deben considerar que el principal sostén del Estado Nacional son y serán las empresas” y que “sin su existencia y sus tributos, se coloca en situación de inestabilidad y crisis a la sociedad misma”, concluyendo que “sin empresas sustentables, competitivas y productivas no habrá nunca crecimiento nacional”.