El nuevo patrocinio letrado de Julián Morón y Bárbara De Cristófano ha presentado un habeas corpus por las condiciones de detención que tienen con motivo de la pandemia. Sobre todo, teniendo en cuenta que las leyes provinciales no pueden llegar, a pesar de las resoluciones que emitieron, a cubrir que no haya un brote dentro de las celdas. Las condenas de Morón y De Cristófano aún no están firmes, a la vez que el recurso extraordinario solicitado por la defensa ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ) se iba a auditar el próximo 31 de marzo; no obstante, ante las resoluciones nacionales y provinciales referidas a la pandemia, se postergó sin que la nueva fecha se encuentre definida.

Sin garantías sanitarias

Por otro lado, según se indicó, en el devenir del habeas corpus, pedido de prisión domiciliaria, se ha rechazado en primera instancia y, frente a la apelación, la Cámara ha ordenado que se reabra la causa, por lo que ambos condenados aguardan la nueva resolución.
En el caso de De Cristófano, trascendió que la mujer tiene patologías preexistentes que la ponen en una situación de riesgo mayor, “más a sabiendas que el gobierno no puede garantizar que los internos no se contagien con los procedimientos que están llevando a cabo”, señalaron.

“Los hijos sufren la ausencia”

“Organizaciones feministas que defienden los derechos humanos de las mujeres están en alerta por las condiciones de detención, no sólo por la salud física y psíquica, sino también por la alimentación y la higiene en los centros de detención”, advirtieron allegados a la pareja condenada, sumando a ello que “vecinas y vecinos de Puerto Pirámides se encuentran preocupados por la situación de los detenidos y, sobre todo, por los menores hijos de Bárbara y Julián, que ya sufren la ausencia de su madre y su padre y que esperan que no tengan que sufrir algo mayor”.