Al menos 29 personas murieron y otras 55 fueron heridas este viernes en Afganistán en un ataque atribuido al Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés) durante un acto de homenaje a un político hazara, una minoría del país que profesa el islam chií, en el que participaba el primer ministro, Abdullah Abdullah.
Es el primer atentado registrado en la capital después del acuerdo alcanzado el 29 de febrero entre los talibanes y Estados Unidos para la retirada de las tropas internacionales en Afganistán. La rama local del Estado Islámico ha asumido la responsabilidad del ataque a través de Amaq, el medio de comunicación de los terroristas.
El jefe del Alto Consejo para la Paz, Mohamed Karim Jalili, se encontraba dando su discurso cuando comenzaron los disparos. El Ministerio de Interior afgano confirmó a la cadena de televisión local Tolo News que el ataque acabó con la vida de al menos 29 personas, entre los que hay mujeres y niños.
El ataque se registró cuando estaba dando su discurso el jefe del Alto Consejo para la Paz de Afganistán. Nasrat Rahimi, portavoz del Ministerio del Interior.
El Estado Islámico confirmó en un mensaje de Telegram difundido por un grupo de la agencia Amaq, que dos yihadistas “dispararon contra apóstatas en la ciudad de Kabul con armas automáticas, granadas y lanzacohetes”. El portavoz de Abdullah, Fridoon Jawazoon, ha contado que Abdullah ha sido evacuado de forma segura junto a otros líderes políticos afganos que participaban en el acto. “El objetivo del ataque no está claro”, ha añadido Jawazoon. Por su parte, el portavoz de los talibanes afganos, Zabihulá Muyahid, ha negado que sus milicianos estén vinculados con el ataque de este viernes en el oeste de Kabul.